viernes, 31 de mayo de 2019

Vithas Parque San Antonio implanta un sistema para resolver y evitar futuras complicaciones en la cirugía de los aneurismas de aorta


   Los aneurismas de aorta son dilataciones anormales de la arteria principal, que cuando crecen demasiado tienen un riesgo elevado de rotura. Si eso ocurre, muchos de los pacientes no sobreviven, por lo que la cirugía es la mejor opción. Desde hace años, el tratamiento endovascular mediante cirugía mínimamente invasiva se ha convertido en la mejor opción para muchos pacientes, aunque no está exento de complicaciones. Consiste en introducir a través de una pequeña incisión en la ingle o vía percutánea una prótesis dentro de la aorta que la recubre por dentro, evitando que el aneurisma siga creciendo y, por tanto, anulando el riesgo de rotura. Sin embargo, en algunos casos la prótesis puede desplazarse, originando lo que se llama una endofuga. En ese caso, la sangre sigue rellenando el aneurisma y requiere la colocación de una nueva endoprotesis para sellar el defecto.

Para evitar esto, Vithas Parque San Antonio ha implantado un novedoso sistema para resolver y evitar futuras complicaciones en la cirugía de los aneurismas de aorta, y lo ha hecho a través una novedosa intervención realizada por primera vez dentro de la sanidad privada andaluza dirigida por el Dr. José Francisco Valderrama Marcos y el Dr. Alberto Martín Palanca, miembros de la Unidad de Cirugía Cardiovascular e Intervencionista de este hospital.

Objetivo principal: sellar perfectamente el injerto y la pared de la aorta

Según explica el Dr. Valderrama, «hay casos en los que la aorta presenta una gran angulación o hay poca distancia para anclar el dispositivo, por lo que el riesgo de que la nueva endoprótesis se desplace es elevado. Para solucionar esto hemos empleado un sistema que impide que esto ocurra; mediante la introducción de unas espirales conseguimos ‘atornillar’ la nueva prótesis a la pared arterial evitando su desplazamiento y mejorando significativamente el sellado entre el injerto y la pared de la aorta».

Toda esta operación se realiza a través de la misma incisión que se usa para colocar la endoprotesis, por lo que el postoperatorio en el hospital es mínimo. «El sistema tiene capacidad para colocar adecuadamente entre 4 y 10 espirales de forma precisa, aprovechando la excelente visualización radioscópica de la que disponemos, lo que permite orientarlas de forma que queden colocadas a lo largo de toda la circunferencia de la prótesis; con ello evitamos la futura aparición de fugas y por tanto aumentamos la fiabilidad del implante» afirma el radiólogo vascular Alberto Martín Palanca.

El paciente, que presentaba un aneurisma que había crecido desde los 67 hasta los 86 mm en 6 meses debido al desplazamiento de la prótesis y la subsiguiente endofuga, fue dado de alta tras la realización de un escáner de control donde comprobó que esta fuga había quedado perfectamente sellada. 


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