domingo, 25 de junio de 2017

La Unidad de Arritmias de Vithas Parque San Antonio implanta el primer marcapasos sin electrodos en la ciudad de Málaga

                                          


Pese a las mejoras que los marcapasos convencionales han provocado en la calidad de vida de pacientes con patologías coronarias, muchas son también las complicaciones derivadas de su implantación: desplazamiento del electrodo, imposibilidad de recambio en pacientes con venas obstruías o la peor de todas ellas, la infección de la bolsa donde queda alojado el dispositivo y que conlleva la contaminación de la vena que está en contacto con el torrente sanguíneo.

Pero desde hace unos años, este campo sanitario ha experimentado una notable evolución la cual queda reflejada en un nuevo marcapasos sin electrodos que ha sido implantado por primera vez en la ciudad de Málaga por la Unidad de Arritmias del Hospital Vithas Parque San Antonio,  perteneciente a su prestigiosa y consolidada Área de Cardiología. Más concretamente fue el doctor José Peña quien efectuó la intervención, bajo la coordinación del jefe de servicio de la citada Unidad, el doctor Javier Alzueta; el procedimiento tuvo una duración de cuarenta minutos y consistió en la introducción del marcapasos a través de una punción en la vena de una pierna de la paciente, llevándola hasta el interior del ventrículo derecho del corazón mediante un introductor largo. De esta forma se evita el contacto directo con la piel, y al no existir bolsa se evita la posibilidad de que el paciente sufra infecciones. El Hospital Vithas Parque San Antonio pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 19 hospitales y 25 centros monográficos Vithas Salud.

En esta línea, y en cuanto a las ventajas que ofrece este nuevo marcapasos, el Dr.  Alzueta, las resume en tres. «El principal beneficio para el paciente radica en que se reducen el número de complicaciones derivadas de una infección de la bolsa que aloja el dispositivo; cualquiera de estas infecciones puede transmitirse al torrente sanguíneo a través de la vena y la recuperación de este tipo de incidencias es bastante complicada. Por otro lado, hay que destacar que se evita el desplazamiento del electrodo y su consiguiente recolocamiento, y finalmente conlleva también una mejora estética ya que no se percibe ni la bolsa ni cicatriz alguna en el pecho del paciente».

Este nuevo avance, cuya autonomía es similar a la del marcapasos convencional (10 años aprox.), está indicado para pacientes que presenten difícil accesibilidad venosa, que sufran los anteriormente citados desplazamientos del electrodo o que necesiten únicamente estimulación ventricular.

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