miércoles, 18 de enero de 2017

Las actividades como la robótica o el diseño en 3D para niños desarrollan hasta 4 capacidades vitales en su crecimiento

 - El fomento de la tecnología y de actividades como la robótica o el diseño en 3D para niños contribuyen a desarrollar hasta cuatro capacidades vitales en su crecimiento, según informan los expertos de Imprimaker en este campo.
Y es que las nuevas tecnologías permiten fomentar la creatividad en los niños a través de herramientas tan sencillas como un ordenador y una pantalla. Diseñar juguetes y poder imprimirlos en 3D es un ejemplo de cómo la evolución tecnológica se pone a disposición de niños, y también padres, estimulando su capacidad creativa.
En este sentido Ana Abril, CEO de Imprimaker, una de las empresas pioneras en este campo, ofrece su visión al respecto: “lo mejor que se puede hacer con la tecnología es ponerla al servicio de un proyecto educativo que fomente y estimule a los niños, y qué mejor manera que diseñando y creando sus propios juguetes. Además, son cada vez más los padres que demandan para sus hijos actividades en este sentido ”, expone.
No obstante, la tecnología puesta al servicio de la creatividad fomenta un concepto educativo acorde al momento de evolución que vive la sociedad en este campo. Esto se traduce en que en muchos colegios se hayan implementado talleres relacionados con la robótica y la impresión en tres dimensiones dentro de sus planes educativos, y no sólo para los más mayores.
Y es que los niños aprovechan un 30% más las capacidades del cerebro utilizando la visión espacial o el razonamiento lógico, dos de las cuatro capacidades que entran en juego en el proceso de creación y diseño de sus propias ‘obras’. Las cuatro características que impulsan el desarrollo creativo e intelectual en el crecimiento del niño utilizando el diseño virtual en tres dimensiones, son las siguientes según indican los responsables de Imprimaker:
- Visión espacial, puesto que al ser diseños en 3D van a ayudar al niño a comprender cómo será el aspecto de sus juguete o de las piezas que conforman su juguete desde múltiples perspectivas.
- Creatividad, ya que al tratarse de diseños libres van a poder expresar con sus diseños aquello que se les pase por la cabeza con las piezas que tienen a su disposición.
- Razonamiento lógico, teniendo que acoplar las piezas con un cierto orden que les permita conocer porqué determinadas piezas son compatibles y porqué otras no.
- Toma de decisiones, pues al final ellos son los que determinan cómo quieren que sea su juguete en forma, color y utilidad final.
Finalmente, conviene destacar el hecho de que los niños inscritos en actividades y talleres relacionados con la robótica, el diseño y la impresión 3D se han multiplicado por tres en los últimos años. Esto da muestra del grado de importancia que los padres conceden a los beneficios educativos que la tecnología puede ofrecer a sus hijos.