lunes, 9 de enero de 2017

Especialistas recomiendan a los alérgicos a pólenes un diagnóstico precoz antes de la primavera



·        Durante la época de la polinización los pacientes con síntomas toman medicación que impide la realización de pruebas diagnósticas
·        El 20% de los sevillanos padecen esta enfermedad infradiagnosticada


Las alergólogas del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe quieren concienciar a la población con posible alergia a pólenes de “la necesidad de un diagnostico precoz por parte del especialista de alergología antes de la época de polinización”.
Según las especialistas, “es bueno tomar medidas antes de la primavera porque durante la época de polinización el paciente tiene síntomas que le hace tomar medicación (antihistamínicos), lo que impide la realización de las pruebas cutáneas necesarias para el diagnostico, posponiendo primavera tras primavera el mismo”.

Medidas para  no tener una primavera tan dura
Según las alergólogas Amparo Conde y Mercedes Hernández, es preciso “acudir al especialista en alergología para el diagnostico correcto y precoz antes de que comience la polinización”.  Y una vez en la consulta, es muy válido que el paciente recuerde “la época en que presentó los síntomas las primaveras anteriores, ya que el momento de polinización puede ser muy amplio (no solo en primavera), dependiendo de la zona climática y del polen responsable. Esto nos permite afinar en el diagnostico correlacionado la sintomatología con los niveles de polinización”.
Y una vez realizado el diagnóstico se podrán dar unos consejos adecuados para evitar la exposición a pólenes, conociendo la época, frecuencia, lugar y cantidad del polen responsable en la atmósfera del hábitat del paciente.
Además, los especialistas instaurarán un tratamiento sintomático (medicación) y lo que es más importante, un  tratamiento específico (vacuna de alergia). Alrededor del 20% de los sevillanos padecen esta enfermedad que, según las alergólogas del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe, “está infradiagnosticada”.

La vacuna
La inmunoterapia o vacuna de alergia es el único tratamiento específico que puede cambiar el curso natural de la enfermedad alérgica. Modifica el sistema inmunológico (sistema defensivo) para que el paciente acepte lo que es alérgico, y no reaccione de manera exagerada ante el polen, atenuando los síntomas o haciéndolos desaparecer.  Por  tanto, “el inicio de su administración antes de la primavera proporcionará calidad de vida al paciente”.