miércoles, 9 de noviembre de 2016

Una dieta más individualizada y mayor implicación de las personas mayores en su alimentación ayuda a mejorar su estado nutricional

Más de 350.000 personas mayores de 65 años viven en una residencia en España. Uno de los retos principales de los centros asistenciales es mejorar la nutrición de los más mayores. Expertos reunidos en la mesa redonda “Buenas prácticas nacionales e internacionales en alimentación en Centros de Personas Mayores”, organizada por FontActiv, de Laboratorios Ordesa, en el marco del Congreso de la SEMER (Sociedad Española de Médicos de Residencias), pusieron de relieve que la clave está en implicar a las personas mayores en la comida e individualizar las prácticas alimentarias asistenciales.

La Dra. Cehdi Pivaral, geriatra de la residencia de Arganda del Rey (Madrid), subrayó la importancia de tener en cuenta factores que pueden afectar a la alimentación de las personas mayores tales como los cambios fisiológicos, la medicación, la disminución del apetito o el aislamiento social, entre otros. Sin embargo y según la doctora, “una alimentación saludable es aquella que aporta a cada individuo todos los alimentos necesarios para cubrir sus necesidades nutricionales, mantener la salud y prevenir la aparición de enfermedades”.

Durante la mesa redonda se comentaron otras tendencias en alimentación en personas mayores, como la comida texturizada. “Muchas personas mayores pueden tener trastornos que les impidan o dificulten ingerir alimentos sólidos. Hasta ahora la solución solía ser tomar purés, pero en muchos centros se está empezando a emplear comida texturizada, presentan los alimentos de forma similar al original y haciéndolos más apetecibles”, explicó la doctora.
Grandes cambios en la atención residencial
Para Josep de Martí, director de Inforesidencias.com, “la atención residencial está viviendo grandes transformaciones para adaptarse a los cambios sociales”. En España ya existen centros que están introduciendo cambios como la posibilidad de optar entre diferentes menús; que los residentes aporten platos o recetas, por ejemplo, de su lugar de origen; e implicarles en la elaboración de la comida.  
De Martí mostró algunas de las buenas prácticas alimentarias que ya se están implantando en otros países europeos como convertir la cocina en una sala de estar para reproducir su papel de lugar de reunión, o agrupar a personas que compartan origen en una misma residencia y adaptar la comida según sus costumbres, como por ejemplo, residencias para personas de origen persa y árabe, latinoamericano o que hablen un mismo idioma.
Iº Edición Premios Nutrisenior a las Buenas Prácticas Alimentarias
Durante el Congreso SEMER se presentaron los Premios Nutrisenior a las Buenas Prácticas Alimentarias en Residencias y Centros para las Personas Mayores, que convocan por primera vez  FontActiv, la línea de nutrición enteral para adultos de Laboratorios Ordesa, y el portal Inforesidencias.com. Unos galardones que quieren reconocer la labor, de muchas residencias, centros asistenciales y profesionales dedicados a la atención de personas mayores, para mejorar su calidad de vida a través de la alimentación. El periodo de presentación de candidaturas estará abierto hasta el próximo 15 de enero de 2017 a través de www.premiosnutrisenior.es.