lunes, 21 de noviembre de 2016

Solo el 55% de las personas con obesidad ha recibido un diagnóstico formal

 La divergencia en las percepciones y actitudes sobre la obesidad pueden poner en peligro los resultados sobre el manejo de esta condición, según los hallazgos del estudio de ‘Concienciación, Cuidado y Tratamiento en el Manejo de la Obesidad’ (ACTION- por su acrónimo en inglés). Los resultados de este estudio se presentaron en el marco de la Semana de la Obesidad 2016, durante el cuarto congreso anual de la Sociedad Americana para Cirugía Bariátrica y Metabólica y de la Sociedad de la Obesidad.

El estudio ACTION es el primero que se lleva a cabo a nivel nacional en Estados Unidos para investigar qué barreras existen en el manejo de la obesidad, tomando el punto de vista de las personas que viven con obesidad, de los profesionales sanitarios y de empleadores. El estudio fue diseñado con el fin de extraer algunas ideas que permitan mejorar el cuidado de las personas con obesidad, la educación acerca de ésta y el apoyo a los casi 79 millones de estadounidenses que viven con obesidad, una condición reconocida en 2013 por la Asociación Americana de Medicina como una enfermedad crónica.   

“La obesidad tiene que ser entendida como una enfermedad seria, a menudo progresiva, que requiere estrategias tanto de prevención como terapéuticas para mantenerla bajo control”, explica el Dr. Lee Kaplan, director del Instituto de Obesidad, Metabolismo y Nutrición del Centro de Peso del Hospital General de Massachusets, y miembro del comité de coordinación del estudio ACTION. “El valor del estudio ACTION- añade el Dr. Kaplan- es que identifica claramente los retos que se deben superar y subraya la necesidad crítica para múltiples comunidades de trabajar juntas para desarrollar e implementar soluciones eficaces”.

Uno de estos retos, según ha revelado el estudio, es que la mayoría de las personas con obesidad (65%) dijo que percibía la obesidad como una enfermedad; sin embargo, la mayoría (82%) consideraba que la pérdida de peso es una cuestión de responsabilidad “completamente” propia. Mientras que un 73% de las personas con obesidad reportó que había discutido el peso con un profesional sanitario, el 36% indicó que no buscó el apoyo de su médico para perder peso.3

Otra barrera significativa para el cuidado, que aparece en el estudio, es la inconsistencia del diálogo entre médico-paciente acerca del manejo del peso. Aunque un 72% de los profesionales sanitarios admitió sentir que tiene una responsabilidad para ayudar activamente a los pacientes en sus esfuerzos por perder peso, solo el 55% de las personas con obesidad afirmaron haber recibido un diagnóstico de obesidad por parte de un médico. Además, solo el 16% de las personas con obesidad aseguraron haber recibido una cita de seguimiento con sus médicos después de una primera consulta sobre el manejo de la obesidad; mientras que los médicos afirmaron sentirse “cómodos” hablando del manejo de la obesidad, sus esfuerzos en este sentido, a menudo dejaban de ser prioritarios debido a una limitación de tiempo. 

La investigación también encontró que a pesar de los varios intentos “serios” por perder peso, solo el 23% de las personas con obesidad reportaron una pérdida de peso del 10% durante los últimos tres años, y de ese porcentaje, el 44% mantuvo la pérdida de peso durante más de un año.

Estos datos sugieren que las iniciativas que fomentan entre los profesionales de la salud una mayor comprensión de las creencias de sus pacientes, y que facilitan un diálogo más sólido acerca del manejo del peso, podrían tener un impacto positivo sobre los esfuerzos para el manejo de la obesidad.