miércoles, 30 de noviembre de 2016

Siglo y medio después del descubrimiento de la patología, el diagnóstico sigue siendo un reto en la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple (EM) fue definida hace 150 años por los neurólogos franceses Vulpian y CharcotDesde entonces, “los avances que se han producido en el conocimiento y evolución de distintos aspectos de la enfermedad son tantos y tan relevantes que merecía la pena recopilarlos por su contribución al estudio de la patología”, explica el doctor Juan José Ruiz Ezquerro, jefe de Sección del Servicio de Neurología del Complejo Asistencial de Zamora y coordinador del libro “EM Historia. La esclerosis múltiple a través de los tiempos”, patrocinado por Merck y presentado hoy en Madrid.

“Aunque se trata de una de las enfermedades en las que más se ha avanzado, queda por conocer lo más importante, que es la causa (o causas) que la originan”, señala el doctor Óscar Fernández,presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y prologuista de la obra. En esta misma línea, el doctor Manuel Ariasjefe de Sección del Servicio de Neurología del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, coordinador del Grupo de Estudio de Humanidades e Historia de la Neurología de la SEN y autor de uno de los capítulos, añade que “el otro gran reto al que nos enfrentamos los especialistas es frenar los síntomas y reparar las consecuencias del proceso degenerativo”.

Una ‘joya’ para la biblioteca de los neurólogos
Un total de 17 autores han participado en la elaboración de la obra, que comprende aspectos clínicos, epidemiológicos, etiopatogénicos, diagnósticos, pronósticos y terapéuticos, todos ellos tratados y desarrollados desde el punto de vista histórico. “Se ha logrado una gran coherencia y continuidad editorial. El resultado es un libro que revisa cómo se han ido desvelando los misterios de la enfermedad y qué personas lo han hecho posible”, apunta el presidente de la SEN. “Es una joya para la biblioteca de los neurólogos”.
“Existen numerosos tratados, protocolos y manuales que explican las pautas de actuación, los procedimientos diagnósticos y los tratamientos. Este libro profundiza en la visión histórica sobre cómo a lo largo de los años los diversos síntomas se han relacionado con la enfermedad y cómo se ha llegado a los tratamientos actuales”, asegura el doctor Ruiz Ezquerro.
El doctor Manuel Arias, por su parte, insiste en que, “como regla general, conocer la historia, la de los éxitos y los fracasos, orienta para abordar el futuro y no cometer los mismos errores. Mantiene la objetividad de los libros de Historia y abarca el ‘corpus’ de conocimiento sobre el resto de aspectos de la enfermedad”.
Los próximos 150 años
La incidencia de la esclerosis múltiple y su diagnóstico están aumentando en España. Los especialistas estiman que unos 45.000 pacientes en nuestro país padecen esta enfermedad de origen autoinmune. “El mayor conocimiento de los mecanismos que producen las lesiones nos está permitiendo desarrollar cada vez tratamientos más eficaces”, revela el doctor Fernández.
En este sentido, el doctor Arias añade que “en el horizonte cercano hay nuevos fármacos para las formas progresivas de la patología, huérfanas de tratamiento hasta la fecha. Por otra parte, pronto dispondremos de nuevos marcadores que permitirán un diagnóstico más certero y una predicción del curso evolutivo más temprano, hechos que favorecerán la elección del tratamiento más adecuado”.
El último de los apartados del libro está dedicado a analizar la evolución histórica de las diversas opciones terapéuticas utilizadas en la enfermedad, desde el abordaje de los brotes y los diferentes tratamientos sintomáticos hasta las opciones de terapias modificadores del curso de la enfermedad.

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central, que incluye el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos. A pesar de que hoy en día no existe cura para la esclerosis múltiple, cada vez se controla mejor con la ayuda de fármacos modificadores del curso de la enfermedad, que logran reducir el número, la frecuencia y la intensidad de los brotes y la cantidad y volumen de lesiones que aparecen en el cerebro. En España, la prevalencia es de 100-125 pacientes de esclerosis múltiple por cada 100.000 habitantes.