domingo, 13 de noviembre de 2016

Personas mayores de 60 años, perfil del paciente con el 'síndrome del carrito de supermercado'

 Hasta el 80% de las personas pueden padecer dolor lumbar en algún momento de la vida pero con la edad, la degeneración de la columna vertebral es cada vez mayor derivando en estenosis, un estrechamiento del canal espinal por donde pasan los nervios. Inclinarse o doblar la espalda como si se empujara 'un carrito de supermercado' es una postura que alivia las molestias que se producen en esta zona
Esta patología es motivo frecuente de consulta en las unidades del dolor, en las que se  ofrecen tratamientos farmacológicos y/o intervencionistas para recuperar calidad de vida de los pacientes
Especialistas del Hospital de La Candelaria forman estos días a profesionales de distintos campos en el manejo de técnicas avanzadas como fluoroscopia y ecografía para localizar los puntos exactos donde se origina este dolor y poder tratarlo

El Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, en Tenerife, adscrito a la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, organiza estos días el IX Curso Avanzado en Técnicas Intervencionistas para el Tratamiento del Dolor Crónico donde una veintena de especialistas canarios y nacionales actualizan conocimientos y debaten sobre las últimas innovaciones diagnósticas por imagen, así como analizan cuáles son las mejores opciones terapéuticas para el tratamiento de pacientes con patologías de dolor lumbar, entre ellas, la estenosis, conocida familiarmente como 'síndrome del carrito del supermercado' o 'síndrome del escapate'.
La estenosis es un motivo frecuente de consulta especializada que afecta principalmente a personas mayores de 60 años, etapa en la que la degeneración de la columna vertebral es más evidente llegando a provocar un estrechamiento del canal espinal por donde pasan los nervios de la columna, situación que causa dolor y es capaz de mermar la calidad de vida de quien lo padece.
Este dolor remite cuando se ensancha el canal lumbar, de ahí que posturas en las que la persona se inclina hacia adelante doblando la espalda como si empujase un carrito de supermercado o pacientes que tienen que detenerse  con frecuencia cuando camina dando la impresión de que se detienen para mirar un escaparate, reduzcan el dolor y sea una imagen frecuente en las personas mayores.
El servicio de Anestesiología del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria,  a través de las Unidades de Dolor Crónico y Dolor Agudo Postquirúrgico, emplea las últimas novedades diagnosticas en técnicas de imagen como la fluoroscopia y la ecografía para localizar el foco del problema y a partir de este punto tratar de forma intervencionista, si fuera el caso, la sensibilidad de las terminaciones mediante bloqueo e intentar evitar que la señal de dolor o sufrimiento llegue al cerebro.
Mediante la celebración del IX Curso Avanzado en Técnicas Intervencionistas para el Tratamiento del Dolor Crónico organizado por el servicio de Anestesia, Reanimación y Terapia del Dolor del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, "se pretende que los profesionales vinculados con el tratamiento del dolor tanto crónico como agudo, actualicen sus conocimientos en el uso de estas nuevas técnicas diagnósticas con el fin de dar una respuesta clínica que ayude a los pacientes a aliviar el dolor", explica el Dr. Javier Arranz, coordinador de la Unidad del Dolor.
Este curso, consolidado en esta novena edición por su alto nivel científico, fue inaugurado por la Dra. Mercedes Cueto, directora gerente del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, quien dio la bienvenida a los más de 20 especialistas entre médicos, fisioterapeutas y enfermeros inscritos en las jornadas en el marco en el que este centro hospitalario cumple 50 años al servicio de la sociedad tinerfeña.
La parte práctica se ha desarrollado en los quirófanos de la Unidad de Cirugía Sin Ingreso del centro hospitalario, donde los especialistas se han organizado en grupos reducidos para rotar por los diferentes procedimientos que se estaban efectuando para visualizar y reconocer las estructuras anatómicas lesionadas o dañadas mediante fluoroscopias y ultrasonografía en pacientes,  y de esta manera  realizar tratamientos específicos mediante la realización de técnicas como radiofrecuencia, bloqueos o epiduroscopias en esas estructuras.
Esta última técnica, la epiduroscopia, es un procedimiento mínimamente invasivo que permite visualizar el espacio epidural en tiempo real mediante la introducción de una fibra óptica, con la que permite conocer o diagnosticar el tipo de daño que sufre el paciente, como  la inflamación, adherencias, aumento tamaño de ligamentos o fibrosis de las estructuras nerviosas. Este procedimiento es útil en la búsqueda de estrategias terapéuticas para tratar su dolor, como la apertura del espacio desde el interior. Estas técnicas están progresando gracias a la mejoría en los materiales como los sistemas ópticos y otros que permiten trabajar dentro del espacio epidural.