martes, 29 de noviembre de 2016

Novartis Access comparte un año de aprendizajes y anuncia un memorándum de entendimiento con Ruanda

Novartis ha anunciado hoy que Ruanda es el tercer país que ha firmado un memorándum de entendimiento con Novartis Access después de Kenia y Etiopía. Este acuerdo contribuye a la estrategia del gobierno ruandés de incrementar la inversión para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades no transmisibles (ENT). Los primeros envíos de productos de Novartis Access se prevén para principios de 2017.

El anuncio se hizo durante el evento para Mejorar la atención de los pacientes crónicos en países de renta bajacelebrado por Novartis Access y la Fundación Novartis. El encuentro reunió a expertos sanitarios, representantes gubernamentales, ONG e investigadores. Juntos exploraron formas de mejorar la atención de los pacientes que padecen enfermedades crónicas en países de renta baja.

Novartis Access es un portafolio de 15 medicamentos con o sin patente contra enfermedades crónicas clave que se ofrece a gobiernos y otras entidades sanitarias a 1 dólar por tratamiento al mes. Desde el lanzamiento del programa en septiembre de 2015, se han enviado más de 100.000 tratamientos mensuales a Kenia, Etiopía y Líbano*. Se han iniciado las actividades de capacitación para examinar y diagnosticar a personas con diabetes e hipertensión en Kenia, así como las conversaciones para introducir el programa en más de 10 países en tres continentes. Para sentar las bases de futuros lanzamientos en otros países, se han presentado solicitudes de registro de 312 productos ante las autoridades sanitarias de 19 países.

“Novartis se ha comprometido a ofrecer fármacos asequibles a personas de países de renta baja, aunque la asequibilidad es solo la punta del iceberg”, anunció Joseph Jimenez, CEO de Novartis. “Abordar las causas subyacentes de la mala salud a la escala necesaria en estos países exige que los gobiernos y ONG colaboren con las empresas para beneficiarse de la experiencia y los recursos del sector privado. No es solo recomendable, es fundamental.”

A pesar de los avances, en los 12 últimos meses han surgido varios retos. En concreto, la experiencia sobre el terreno muestra que la estrategia del portafolio requiere un cambio de enfoque sobre cómo obtienen medicamentos los países. Además, las listas nacionales de medicamentos esenciales no se actualizan periódicamente, lo que dificulta que los países compren medicamentos de Novartis Access. Por otra parte, los sistemas sanitarios de los países de renta baja suelen estar mal equipados para ofrecer tratamientos de calidad, ya que se ven limitados por la escasa inversión en infraestructuras, que conlleva escasez de clínicas y hospitales, poco personal médico, redes de distribución de medicamentos insuficientes y falta de profesionales sanitarios cualificados.

“Programas como Novartis Access pueden ayudar a cambiar el modo en que los pacientes abordan las enfermedades crónicas”, explicó el Dr. Jonathan Kiliko, Director de Servicio al Cliente de Mission for EssentialDrugs and Supplies. “El ciclo virtuoso de educación entre iguales empieza cuando los pacientes saben que un diagnóstico y un tratamiento temprano puede ayudarles a vivir bien muchos años. Empiezan a enseñarle al resto de la comunidad los beneficios de someterse a pruebas y tratamientos. Esto ya se ha visto con el VIH/SIDA y puede repetirse con las ENT”.

Como proyecto social innovador, Novartis Access ha recibido recientemente un reconocimiento a sus buenas prácticas en el Índice de Acceso a los Medicamentos 2016. Este índice mide los resultados de las 20 principales compañías farmacéuticas para mejorar el acceso a los medicamentos y la atención sanitaria en países en vías de desarrollo. Novartis se clasificó tercero en el índice, ascendiendo desde el cuarto puesto de 2014.

Gestionar las ENT es especialmente complejo en los países de renta baja, ya que se enfrentan a la doble carga sanitaria de las enfermedades infecciosas y las enfermedades crónicas. Cada año mueren en estos países veintiocho millones de personas por enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias y cáncer, lo que representa casi el 75% de las muertes por ENT en todo el mundo.