jueves, 3 de noviembre de 2016

4 ensayos clínicos arrojan “optimismo” ante un posible tratamiento para la forma progresiva de la esclerosis múltiple

El Profesor Alan J. Thompson, neurólogo especialista en esclerosis múltiple del Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía Queen Square, recibió ayer el II Premio Fundación Esclerosis Múltiple de Madrid por su dedicación, a lo largo de su carrera, a la investigación de la esclerosis múltiple en su forma progresiva. Por tal motivo, previamente a la entrega del galardón, tuvo lugar un encuentro con medios de comunicación en el que también intervino el Dr. Xavier Montalbán, jefe del Servicio de Neurología y Neuroinmunología en el Hospital Universitario Vall d’Hebron (Barcelona) y director del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (CemCat). Ambos realizaron un completo análisis sobre las últimas novedades en las investigaciones y ensayos clínicos realizados frenar la forma progresiva de la EM que, a día de hoy, no tiene tratamiento.

La información, clave en el diagnóstico precoz
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica del sistema nervioso central que afecta al cerebro y la médula espinal. Tiene múltiples manifestaciones y puede presentarse de manera diferente en cada persona. Los síntomas más habituales suelen ser visión doble o pérdida de la vista de manera transitoria, debilidad en las extremidades y trastorno de sensibilidad en las mismas. “Si eso sucede en un periodo de tiempo estimado de entre 24 y 48 horas, podemos plantearnos un posible caso de esclerosis múltiple”, ha indicado el Dr. Xavier Montalbán. Por lo general, los síntomas son transitorios y pueden pasar desapercibidos, lo que deriva en un porcentaje de pacientes que conviven con la enfermedad pero no llegan a ser diagnosticados.

“Actualmente hay mucha más información, gracias, por ejemplo, a las asociaciones de pacientes. Esto permite que el porcentaje de no diagnosticados disminuya, que el diagnóstico llegue antes y que podamos aplicar, lo antes posible, un tratamiento”.  El tiempo medio de diagnóstico es de entre 2 y 4 años desde el primer síntoma. Es la prueba clínica la que determine la diferencia entre la EM en brotes o progresiva, aunque determinarlo es complicado. “No existen evidencias claras para diferenciarlas. La inflamación puede marcar el inicio del tratamiento” ha declarado el Profesor Alan J. Thompson.


La EM en brotes y la forma progresiva
En España, 47.000 personas conviven con la enfermedad. Un 85% padece EM en brotes, siendo en su mayor parte mujeres con una edad comprendida entre los 18 y 30 años. En esta forma podemos encontrar un síntoma que se manifiesta durante varias semanas y pasado ese tiempo, el paciente vuelve a la normalidad. “Actualmente existen 12 tratamientos registrados para la EM en brotes pero no hay ninguno para la forma progresiva, aunque se han producido avances que nos han permitido conocer mejor los mecanismos de progresión de la enfermedad” ha indicado el Profesor Alan J. Thompson. 

Y es que la EM progresiva afecta a un 10-15% de las personas afectadas, mayormente mujeres, “de una manera clara e imperceptible, sin brotes” ha comentado el Dr. Xavier Montalbán. “Gracias al diagnóstico precoz es posible controlar la inflamación que activa el mecanismo progresivo, disminuyendo así la discapacidad”.
En este sentido, Montalbán ha hecho recuento de los ensayos clínicos en curso para encontrar un tratamiento para la forma progresiva de la enfermedad.  Ocrelizumab, que se encuentra en fase III y que ha obtenido “efectos positivos de magnitud moderada”. Otro ensayo de origen francés, con biotina y sujeto a otros ensayos futuros, muestra una dimensión diferente: “los resultados miden el incremento de los pacientes que mejoran”. Un tercero, muy reciente y del que casi no se tienen datos, con siponimod  que es eficaz en las formas secundariamente progresivas. Y un cuarto ensayo, con estatinas, que también ha mostrado muy buenos resultados.

“En España y en otros países, a los pacientes con progresiva, además de la rehabilitación integral, se les aplican fármacos similares a los que están actualmente en ensayo. Se trata de un especie de anticuerpo y se denomina ‘de uso compasivo” ha comentado Montalbán.

Tanto Thompson como Montalbán ha mostrado su “optimismo” ante la pronta aparición de tratamientos registrados para la forma progresiva. “Existen evidencias de que algunos fármacos aplicados para otras patologías se están empleando como neuroprotectores muy efectivos. También han anticipado que hoy mismo acudirán a la reunión que durante dos días tendrá lugar en Filadelfia (Estados Unidos) para la revisión de los criterios diagnósticos de esclerosis múltiple en base a la evidencia generada hasta el momento. Criterios revisados por última vez en 2010 y publicados oficialmente en 2011.