viernes, 28 de octubre de 2016

Videojuegos y modelos avatar ayudan a pacientes con trastornos psicóticos a recuperar la capacidad de desenvolverse e interactuar en la vida real

La difusión generalizada de las nuevas tecnologías y el coste cada vez menor de las mismas están propiciando el desarrollo de programas de realidad virtual, apps en móviles y tecnología wearable destinadas a pacientes con trastornos mentales, según se ha puesto de manifiesto en el XIX Congreso Nacional de Psiquiatría, que se celebra hasta mañana sábado en Palma de Mallorca, organizado por la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB). En la jornada de hoy se celebrarán más de 40 ponencias para tratar avances en diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales como trastorno bipolar o TDAH en adultos, así como otros problemas de salud mental relacionados con la conducta alimentaria o el suicidio.

En cuanto a la relación entre salud mental y nuevas tecnologías, el Dr. Miquel Roca, presidente del Congreso y de la FEPSM, considera que el aporte de las nuevas tecnologías supone en la actualidad un gran avance en la evaluación, monitorización y tratamiento en salud mental, con un enorme potencial por explorar y explotar.

Actualmente hay más de 40.000 APP relacionadas con la salud, de las cuales el 6% son de salud mental. Y son utilizadas en un gran número de enfermedades mentales, desde ansiedad y depresión –los trastornos mentales más frecuentes en la población- a problemas de salud mental graves como trastornos psicóticos.

“Muchas aplicaciones son muy útiles para el seguimiento de los pacientes. Por ejemplo, apps con las que ellos van indicando a lo largo del día cómo se encuentran”, señala el Dr. Miguel Ángel Jiménez-Arriero, jefe de servicio de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre (Madrid), y miembro del Instituto de Investigación del Hospital Universitario 12 de Octubre (imás12) de Madrid, quien coordinará mañana un simposio sobre nuevas tecnologías en salud mental.

Junto a las APPS, la tecnología wearable como smartwatches, permite monitorizar parámetros conductuales y fisiológicos de los pacientes en tiempo real. “Algunos datos se recogen de manera pasiva, como la frecuencia cardiaca, y otros requieren de una cierta participación activa del individuo en interacción con el programa informático, señalando su estado de ánimo, nivel de ansiedad, etc…”, apostilla el Dr. Jiménez-Arriero.

Pero la gran novedad es la aplicación de la realidad virtual en el ámbito de los trastornos psicóticos, mediante el desarrollo de programas para  rehabilitación cognitiva. “Lo que hace pocos años parecía ciencia ficción, ahora es una realidad, pudiendo hablar por ejemplo de ‘modelos avatar’ desarrollados para el tratamiento de alucinaciones auditivas persistentes”, afirma el Dr. Roberto Rodríguez-Jiménez, jefe de sección de Psiquiatría del Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid) e investigador principal del grupo “Cognición y Psicosis” del imás12.

El déficit cognitivo de las personas con trastornos psicóticos  -es decir, peor atención, capacidad de memoria, capacidad ejecutiva a la hora de tomar decisiones o resolver problemas- tiene una gran importancia en la funcionalidad en su vida real y en su calidad de vida. “En este sentido, los avances en la industria de los videojuegos permiten en la actualidad presentar situaciones y escenas de gran realismo que permiten controlar la estimulación social mejor que en un ambiente real”, añade el Dr. Roberto Rodríguez-Jiménez, de i+12

Los programas de realidad virtual pueden ser interactivos, mediante el uso de ordenadores) o inmersivos, a través de gafas o dispositivos colocados al individuo, en los que los pacientes “refieren la sensación de ‘estar ahí’”, añade el Dr. Rodríguez-Jiménez.

El desarrollo de estas tecnologías es gracias a la sinergia y colaboración entre psiquiatras y neurocientíficos junto con ingenieros informáticos e ingenieros industriales. Así, el grupo “Cognición y Psicosis” lleva colaborando con el equipo del Dr. Pascual González del Instituto de Investigación e informática de Albacete-UCLM y con el Dr. Antonio Fernández Caballero de la Escuela de Ingenieros Industriales de Albacete-UCLM.

El potencial es enorme, como señala el Dr. Jiménez-Arriero, “pero no por ello deja de ser trascendente y fundamental la relación entre el profesional de la salud mental y su paciente. No debemos perder de vista los aspectos humanos y relacionales de la relación terapéutica. Todos estos medios y abordajes, han de ser controlados por profesionales expertos en clínica y siempre podrán ser un complemento en la relación pero nunca podrán sustituir a esta”.