viernes, 21 de octubre de 2016

Los profesionales sanitarios reclaman un protocolo para mejorar la atención del dolor agudo postoperatorio en España

  Los profesionales sanitarios implicados en el manejo del dolor agudo postoperatorio en el hospital han reclamado un protocolo para mejorar la atención al paciente durante el 34º Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial y el 21º Congreso de la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial que ha tenido lugar entre el 19 y el 21 de octubre en Córdoba. El abordaje de este tipo de dolor se ha convertido, en palabras del doctor José María Muñoz y Ramón, director Médico del Hospital Universitario de la Paz, en un desafío asistencial, pero, sobre todo, de gestión en el medio hospitalario: “Disponemos de conocimientos, de tecnología y de recursos adecuados para tratar el dolor con éxito en la mayoría de los casos, pero la realidad es que todavía muchos pacientes lo sufren innecesariamente”.

Tal y como ha explicado el doctor Muñoz y Ramón, durante su ponencia La Calidad a través de las Unidades de Atención al Dolor Agudo, la situación actual se caracteriza por la “desigualdad” entre los distintos hospitales, incluso del mismo nivel y de la misma comunidad autónoma: “Hay centros que disponen de unidades de tratamiento del dolor multidisciplinares en que se atienden todos los tipos de dolor, agudo y crónico, mientras que en otros apenas disponen de alguna consulta en que se atienden los casos más complejos”.

Al problema organizativo, el director Médico de Hospital Universitario de la Paz suma la barrera del desconocimiento sobre las medidas disponibles: “La utilización controlada de opiáceos, las bombas de analgesia o los catéteres epidurales a menudo se retiran cuando el paciente sale de la Unidad de Reanimación. El mantenimiento de estas modalidades terapéuticas en planta permitiría un mejor control durante un periodo de tiempo prolongado”.

Precisamente la falta de definición sobre qué profesional debe responsabilizarse del manejo de este dolor es una de las dificultades más repetidas por los profesionales sanitarios que reclaman más coordinación. “El trabajo multidisciplinar es vital para la atención correcta al paciente. Todos tienen su papel. La enfermera, por ejemplo, tiene una labor muy relevante porque está 24 horas junto al paciente, por lo que puede detectar los signos y síntomas del dolor en cualquier momento”, ha explicado María Dolores Gómez, enfermera de Anestesia en el Hospital Universitario Son Espases (Palma de Mallorca) y tesorera de ASEEDAR-TD y editora de su revista digital.

En opinión de Gómez, las enfermeras cuentan con poca formación para abordar de manera correcta el dolor agudo postoperatorio y el sistema no involucra al paciente en el tratamiento: “Ellos deben aprender a identificarlo y a expresarlo para que los sanitarios puedan poner solución al problema. En dolor dos más dos nunca son cuatro”.

“El control eficaz del dolor postoperatorio se relaciona directamente con la disminución de las complicaciones postoperatorias y de la estancia hospitalaria, lo que influye directamente en los índices de calidad del hospital”, ha asegurado durante su ponencia Gómez, que ha señalado que, a pesar de los “avances farmacológicos, tecnológicos y de la difusión de protocolos analgésicos, de un 30% a un 75% de los pacientes sometidos a una intervención quirúrgica experimentan en algún momento dolor de moderado a intenso”.

Un cuadro de mandos de indicadores para el dolor agudo

La Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) trabaja en la creación de un cuadro de mandos de indicadores que servirá para monitorizar el manejo actual de este dolor y avanzar hacia un protocolo global. José Joaquín Mira, catedrático de Psicología de la Salud de la Universidad Miguel Hernández de Elche y presidente de la Sociedad Valenciana de Calidad Asistencial (SOVCA) ha dado a conocer durante el Congreso los resultados de la primera fase del estudio: “Se han identificado 150 indicadores, se han agrupado y eliminado duplicidades, con el fin de identificar las áreas más explotadas y las más abandonadas”.

“Hay una recomendación europea y un compromiso por parte del Ministerio de Sanidad para abordar el dolor agudo en hospitales. Es necesario un esfuerzo sostenido en el tiempo, un control y un protocolo para garantizar la calidad asistencial en estos casos”, ha concluido Mira.