miércoles, 19 de octubre de 2016

Los espacios de trabajo confortables incrementan la productividad



-La adecuación de un buen espacio de trabajo es importante para mejorar el rendimiento de la plantilla
-Un lugar agradable y bien condicionado favorece el bienestar físico y mental del trabajador
-La temperatura, el ruido, la iluminación o el mobiliario son aspectos relevantes que deben cuidarse

Desde recursos humanos, las organizaciones deben trabajar para fomentar el bienestar y una buena productividad de sus profesionales en la actividad que desempeñan. Alcanzar el equilibrio óptimo en este ámbito depende de varios factores y en algunos se puede incidir de forma más directa que sobre otros. La adecuación del espacio de trabajo es uno de los más relevantes. Y es que un lugar cuidado favorece el bienestar físico, mental y emocional del trabajador y, como consecuencia, puede ser un gran aliado a la hora de incrementar la productividad.

La mutua laboral Egarsat destaca una serie de aspectos que ayudan a conseguir un espacio de trabajo agradable para el trabajador, contribuyendo además, de esta forma, a llevar a cabo una correcta gestión del absentismo laboral desde la motivación y el fomento del buen clima laboral.

Temperatura
Una temperatura confortable y uniforme favorece el bienestar. La temperatura adecuada debe moverse entre los 23° y los 26° grados en verano y los 20° y 24° en invierno. Según varios estudios realizados, temperaturas inferiores a 20° pueden aumentar el número de errores cometidos en el trabajo. Por otro lado, no se debe olvidar que las corrientes de aire no deben dirigirse directamente hacia las personas.

Iluminación
Contar con un espacio de trabajo bien iluminado disminuirá la fatiga de los trabajadores. Siempre que sea posible, se debe fomentar la luz natural, ya que permite un mejor descanso. Si no es así, es recomendable hacer pausas cortas frecuentes en el exterior. Por otro lado, es importante colocar los puestos de trabajo de forma que se evite cualquier deslumbramiento o reflejo por parte de las distintas fuentes de iluminación.

Ruido
El ruido puede generar malestar e interferir de forma clara en la productividad. Para ayudar a reducirlo es aconsejable implementar medidas como disponer de espacios específicos en los que los trabajadores puedan aislarse cuando sea necesario aumentar el nivel de concentración.

Calidad del aire
Siempre que sea posible, es recomendable abrir las ventanas como mínimo tres veces al día para renovar el ambiente en el espacio de trabajo. Por otro lado, la incorporación de plantas contribuye a filtrar el aire y a proporcionar oxígeno.

Mobiliario
Un mobiliario adecuado a las necesidades del trabajador y a la labor que desempeña le garantizará una buena higiene postural y un entorno más confortable que facilitará el rendimiento. Por ello, es importante garantizar un mobiliario adaptado ergonómicamente a cada caso: silla correctamente regulada, pantalla alineada a la altura de los ojos, etc.

Comunicación
Una buena comunicación a todos los niveles genera una mayor satisfacción del trabajador. En este sentido, disponer de salas y espacios adecuados para favorecer la comunicación, equipándolos si es necesario con máquinas de café/te, y fomentar su uso de forma racional, ayudará a fortalecer las relaciones laborales y a incrementar la productividad.

Espacio
Se debe procurar que el puesto de trabajo tenga una dimensión suficiente y esté acondicionado de tal manera que haya espacio para permitir los cambios de postura y movimientos necesarios.