miércoles, 12 de octubre de 2016

La importancia de unos hábitos saludables desde la infancia

Actualmente y desde hace algunos años, la disponibilidad de alimentos elaborados, las redes de distribución de los productos frescos y el precio de los alimentos, ponen a disposición de todas las mesas españolas un enorme número de productos alimentarios el cual puede complicar su selección y combinación saludable en nuestra dieta.
Como padres y madres, tenemos en nuestra mano evitar que el sedentarismo y la mala alimentación se instalen en los hábitos de vida de nuestros hijos. Si en la infancia se adquieren unos hábitos de alimentación y actividad física adecuados, es probable que se mantengan a lo largo de la vida. Igual que los niños imitan los gestos, opiniones y comportamientos de sus padres, también aprenden de ellos las pautas de alimentación (hábitos, preferencias, costumbres, etc.). Por este motivo es importante tomar conciencia dentro de la propia familia de cuáles son los hábitos de alimentación y procurar mejorarlos.

Los padres y madres así como el entorno familiar, son un modelo a seguir en la edad escolar. ¿Tu hij@ sigue una dieta saludable y equilibrada? Te recomendamos:
 Comer abundantes frutas y verduras; al menos 5 raciones variadas cada día.
 Basar las comidas en alimentos con fibra, como arroz, patatas o pan integral.
 Tomar solamente una moderada cantidad de carnes, pescado y otras buenas fuentes de proteínas.
 Tomar lácteos como leche, yogur o queso.
 Observar cuánta sal se toma. La cantidad máxima diaria sería de 5 g (2 g de sodio) en los mayores de 11 años, pero esta cantidad debe ser menor antes de esta edad.
 Tener cuidado con los snacks altos en grasas, azúcares y bebidas. No tomarlos con mucha frecuencia.
 Reducir las grasas, especialmente las saturadas.

--10 CLAVES PARA UNA INFANCIA SALUDABLE
1. Disfrutar de la comida: aunque haya que restringir algunos alimentos, esto no significa que no puedan comerse nunca.
2. No hay alimentos prohibidos: se puede comer de todo, pero no todo lo que se quiera.
3. Chicas y chicos necesitan distinta cantidad de energía en relación con su edad y sexo. Quienes realizan mucho deporte necesitan más, pero las personas de costumbres más sedentarias necesitan menos.
4. Hacer una dieta variada sirve para ingerir cantidades adecuadas de todos los nutrientes necesarios. 5. Para las celebraciones: frutas y dulces caseros, elaborados con poco azúcar y pocas grasas.
6. En caso de comer fuera de casa: incluir una ensalada, evitar las salsas y moderar los fritos. Puede ser una buena idea compartir raciones.
7. Asegúrate de que tu hijo o hija se lava los dientes con la frecuencia recomendada.
8. El ejercicio físico es necesario para una buena salud ¡y además es muy divertido!
9. Obligar a comer a los niños y niñas no asegura que vayan a comer más, al contrario. Pero a menudo, los padres y madres les insisten y riñen para que terminen todo el plato. Forzar a comer dificulta que los niños y niñas aprendan a confiar en sus sensaciones internas.
10. Es bueno que se acostumbren a probar todos los sabores: ofrécele alimentos de todos los grupos (frutas, verduras, carnes, pescados, cereales, legumbres...), para que puedan elegir los que más le gusten.