sábado, 1 de octubre de 2016

La figura del logopeda es fundamental en la habilitación y/o rehabilitación de las funciones de comunicación y alimentación de las personas con PC

La parálisis cerebral agrupa una serie de trastornos del desarrollo psicomotor, permanente y no progresivo cuyas causas pueden darse durante la gestación, el parto o antes de los tres años de edad. Suele conllevar otro tipo de trastornos asociados sensitivos, cognitivos, de lenguaje, perceptivos y de comportamiento.
El tratamiento de las personas con PC lo suele llevar a cabo un equipo interdisciplinar formado por psicólogos, fisioterapeutas, logopedas y trabajadores sociales.

En este sentido, la figura del logopeda es, como explica la experta en Terapia Orofacial y Miofuncional y Logopeda del Servicio Infanto Juvenil de Amappace, Sandra González Conejo, fundamental en la mejora de la calidad de vida de los afectados “ya que se les proporciona la posibilidad de habilitar y/o rehabilitar funciones que son imprescindibles para la vida cotidiana” como la alimentación y la comunicación.

Existen diferentes grados de afectación de parálisis cerebral y, por tanto, los tratamientos aplicables son distintos en cada caso. En el caso de los afectados a nivel de Logopedia y de Terapia Orofacial y Miofuncional, la terapia va desde el desarrollo de los músculos faciales hasta el fomento de las habilidades comunicativas, pasando por el control de la deglución.

Objetivos de la Intervención Logopédica

Muchas de las personas que padecen Parálisis Cerebral requieren de una intervención logopédica por diferentes razones, todas relacionadas, de un modo u otro, con la alimentación, la comunicación y la respiración.

Así, el logopeda trabaja con el afectado de diferentes formas buscando diferentes objetivos como:
- La mejora de la postura (siguiendo indicaciones del fisioterapeuta).
- La relajación de todas o ciertas zonas corporales.
- La consecución de una respiración funcional.
- La inhibición de la hipersensibilidad. 

- El tratamiento de la musculatura a nivel orofacial y miofuncional.
- El fomento de la expresión facial.

- El favorecimiento de la comunicación no verbal.
- La adquisición del lenguaje y la mejora de la dicción. 

- La mejora de la fonación y de la emisión vocal.  
- La facilitación de la alimentación mediante, por ejemplo, la corrección de la disfagia para que la deglución sea segura y correcta.
- Y el desarrollo de una lectoescritura considerable.

Además, el logopeda también trabaja, con ayuda de un psicólogo, en la mejora de los aspectos familiares y escolares del afectado.

Modus Operandi
La logopeda Sandra González destaca el tipo de tratamiento diferirá dependiendo del tipo de afectación de la persona que sufre Parálisis Cerebral.
En el caso de la relajación del paciente, por ejemplo, González Conejo explica que se suele aplicar la técnica de Jacobson, aunque también se recurren a los masajes propioceptivos o a la reproducción de música relajante.

Las técnicas para favorecer la respiración también varían según el tipo de afectación. González Conejo explica que en un principio se trabaja con el paciente situado en posición horizontal, pero que más adelante el afectado puede pasar a sentarse e incluso ponerse de pie. La respiración se hace “por tiempos y se intenta que sea una respiración nasal, espiración bucal y diafragmática. Aunque en personas con más afectación, se busca una respiración de tipo funcional”. Ha de evitarse en la medida de lo posible, destaca, la respiración bucal.

En cuanto a la comunicación, la logopeda indica que hay que favorecer desde el principio la emisión de sonidos. A partir de ahí se trabaja la articulación de forma funcional y posteriormente se pasa a la comunicación oral. En cuestiones de dicción se busca que el paciente articule lo mejor posible recurriendo a la imitación.

La lectoescritura es otro de los objetivos de la intervención logopédica, y de acuerdo con la experta, en principio se usan ayudas como plantillas para la escritura y libros con pictogramas, pero que siempre que sea posible se acaban retirando dichas ayudas para que el paciente vaya ganando autonomía.
Se trabaja también en la sensibilidad orofacial mediante masajes, entre otras terapias, y en el caso de la alimentación, el logopeda ha de controlar los volúmenes y las texturas de los alimentos para salvaguardar la seguridad de las vías respiratorias, entre otras cosas. El fortalecimiento de la musculatura del sistema estomatognático es, asimismo, fundamental, para evitar que se produzcan falsas vías.

Estos no son más que algunos de los tratamientos que los logopedas llevan a cabo con los afectados de Parálisis Cerebral. La experta en Terapia Miofuncional y Orofacial concluye que el aprendizaje de los afectados es bidireccional, ya que 
“no sólo somos nosotros como profesionales los que ponemos a su alcance los conocimientos que tenemos, sino que ellos demuestran día a día que es posible y que se puede conseguir todo lo que se propongan”.