lunes, 10 de octubre de 2016

La eficacia de las “pequeñas moléculas” abre un nuevo camino en el manejo de la artritis reumatoide

Nuevo mecanismo de acción y forma de administración. Así son las “pequeñas moléculas”, nuevas opciones terapéuticas para los pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas, en concreto en pacientes con AR con respuesta inadecuada o intolerancia al metotrexato. Esas son las conclusiones de la mesa que ha tenido lugar en el “IX Simposio de Artritis Reumatoide de la Sociedad Española de Reumatología” en el que se han expuesto las bases sobre la eficacia y la seguridad de las “pequeñas moléculas” en el manejo de la artritis reumatoide (AR).

Según ha afirmado la doctora Eva Pérez Pampín, del Servicio de Reumatología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, “estos nuevos medicamentos han demostrado su eficacia en diferentes ensayos clínicos”. Además, la principal ventaja de estos medicamentos es su administración por vía oral, frente a la subcutánea o intravenosa de las terapias actuales. “Esta vía facilita una mayor adherencia y cumplimiento terapéutico, además de que podría reducir los costes con respecto a las terapias ya existentes en el mercado” ha añadido la especialista.

El uso de las “pequeñas moléculas” podría cambiar el enfoque terapéutico de enfermedades como la AR, en la que están implicadas múltiples citoquinas y distintas vías de señalización. Según la reumatóloga “a medida que vayamos obteniendo nuevos resultados en la práctica clínica sobre el uso de estas dianas, podremos ir dilucidando qué vías de señalización intracelular son las más adecuadas para obtener un balance óptimo entre los efectos clínicos deseados y los efectos adversos”.


En cuanto a la seguridad de estas nuevas opciones terapéuticas, y a pesar de tratarse de medicamentos con un mecanismo de acción diferente a los disponibles hasta el momento, “hemos visto que sus efectos adversos son similares a los observados hasta ahora con las terapias biológicas, principalmente en forma de infecciones del tracto respiratorio, urinario o gastroenteritis virales. Sin embargo, hay que prestar especial vigilancia a la aparición de infecciones oportunistas, por lo que son necesario estudios a largo plazo.” ha destacado la doctora.

“Pequeñas moléculas”, nuevos mecanismos de acción
En los últimos años se han desarrollado diversos anticuerpos monoclonales dirigidos contra citoquinas o receptores de citoquinas localizados a nivel extracelular o en la membrana celular. Debido a que las JAK-STAT son enzimas que participan en la señalización intracelular de múltiples citoquinas, se han desarrollado medicamentos inhibidores de las janus quinasas (JAK) como una nueva alternativa terapéutica.

Según la doctora “hoy en día existen más de 10 inhibidores de JAK en desarrollo, siendo tofacitinib y baricitinib los que aportan datos más consistentes”. En este sentido, la especialista ha añadido que en el caso de tofacitinib, ya aprobado por la FDA desde noviembre de 2012 “ha demostrado ser eficaz tanto en monoterapia como en combinación con medicamentos antirreumáticos modificadores sintéticos de la enfermedad (DMARDs) para pacientes naive a tratamiento o con respuesta insuficiente a DMARDs e incluso en pacientes refractarios a tratamiento con medicamentos biológicos.”