viernes, 28 de octubre de 2016

Inercia terapéutica y trabas administrativas siguen lastrando la expansión de nuevos anticoagulantes

“Los hábitos y costumbres que rodean el tratamiento anticoagulante en Atención Primaria están cambiando poco a poco. Hay nuevos fármacos, el médico de Familia los conoce mejor y los introduce en su arsenal terapéutico. Pero estamos lejos de estar en una situación óptima”. Este es el balance realizado por el doctor José Vivancos, Jefe de Servicio y Coordinador de la Unidad de Ictus del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid, durante una sesión dedicada a la anticoagulación en el Congreso Anual de SEMERGEN 2016.
En la mesa titulada “Viviendo el reto de la Anticoagulación” (#retoanticoagulacion), se ha contado con una experta de reconocido prestigio mundial la doctora Sylvia Haas, Formerly Technical University of Munich (Alemania). En su conferencia ha hecho hincapié en que “los datos de vida real extraídos de los estudios con los anticoagulantes directos (ACODs) confirman la eficacia y seguridad demostrada por estos fármacos en los ensayos clínicos en la prevención del ictus en pacientes con fibrilación auricular no valvular (FANV)”.
En concreto, estudios observacionales prospectivos (como el XANTUS con rivaroxaban), los registros (como el registro NOAC de Dresden) y estudios retrospectivos forman parte de la evidencia con estos fármacos en la práctica clínica diaria. Según apunta el doctor Sergio Cinza, presidente del Comité Organizador del Congreso y participante en esta mesa, “resulta muy positivo comprobar que los hallazgos obtenidos en estudios controlados se reproducen también en situaciones de práctica clínica real”. En estos estudios de práctica clínica real se confirma que el perfil de seguridad de los ACODs mejora al de los clásicos antagonistas de la vitamina K (AVK).


Conocerlos mejor, para optimizar su uso
En esta sesión se ha defendido la importancia de conocer las peculiaridades de los anticoagulantes orales de acción directa y ganar en experiencia con estos tratamientos para romper con la “inercia terapéutica” protagonizada por los tradicionales fármacos antivitamina k. Además, el doctor José Vivancos ha puesto en valor el papel de los médicos de Atención Primaria en el control y seguimiento de los pacientes con fibrilación auricular no valvular, la arritmia cardiaca más frecuente en España, que afecta al 2% de la población mayor de 65 años y al 12% de los mayores de 80. Las personas que sufren esta enfermedad tienen el doble de posibilidades de riesgo de muerte y hasta cinco veces más riesgo de padecer un ictus.
Los presentes en este encuentro han analizado la atención que reciben estos pacientes justo un día antes de la celebración del Día Mundial del Ictus (29 de octubre), y han hecho hincapié en la importancia de la prevención para reducir las estimaciones actuales que calculan que uno de cada seis españoles sufrirá a lo largo de su vida un accidente cerebrovascular.
Precisamente es en este punto donde el médico de Atención Primaria resulta más relevante: “El médico de Familia es una pieza clave, el que debe ejecutar la estrategia más adecuada, es importante para el inicio del tratamiento, pero, sobre todo, en el seguimiento”. El control de estos pacientes se ha convertido en un desafío para estos profesionales, ya que más del 40% de los afectados por fibrilación auricular no valvular con tratamiento no recibe un seguimiento adecuado, según los últimos estudios sobre esta cuestión.
Importantes trabas
A estas dificultades se suman, según el doctor Vivancos, las trabas administrativas para el acceso a los anticoagulantes orales de acción directa y la desigualdad que provocan entre comunidades autónomas: “Creo que no debemos referirnos a los nuevos tratamientos como caros. Este término no tiene en cuenta el beneficio que tienen para los pacientes tratados con fármacos antivitamina K que se encuentran fuera del rango terapéutico óptimo la mayor parte del tiempo y tampoco refleja la reducción de costes asociados al tratamiento de los accidentes cerebrovasculares”.
El especialista defiende la autoridad de los profesionales sanitarios para decidir qué paciente, en razón de su riesgo vascular, debe recibir este tratamiento, y se muestra contrario a las actuales limitaciones administrativas de las inspecciones para su financiación por el Sistema Nacional de Salud (SNS). “Esta limitación presupuestaria influye en el correcto abordaje de la fibrilación auricular no valvular”, ha concluido.