sábado, 22 de octubre de 2016

El tratamiento integrativo del insomnio es tres veces más eficaz que con fármacos

  
·           El 17% de las personas que combinó medicina convencional y terapias complementarias no presentó insomnio frente al 5% de los abordados de forma convencional, según datos un estudio que se tratará en el congreso

·           El abordaje integrativo del insomnio, como de otras patologías, permite no sólo tratar sino también prevenir

 El abordaje integrativo del insomnio, que combina la medicina convencional y las terapias complementarias, mejora hasta tres veces los resultados del tratamiento tradicional con benzodiacepinas. Así lo demuestra un estudio que se presenta en el XXXV Congreso de la Asociación Española de Médicos Naturistas (AEMN), que se celebra el 21 y 22 de octubre en Barcelona.

El objetivo del estudio era demostrar que las medidas de higiene del sueño y el abordaje integrativo con fitoterapia pueden mejorar la calidad del sueño de forma duradera, minimizar la utilización de fármacos y disminuir a medio plazo la utilización de recursos, tanto en número de visitas como en consumo de fármacos. Y para probarlo hicieron seguimiento a un grupo de 95 pacientes con insomnio. El 17% de los pacientes tratados de forma integrativa no presentó insomnio frente al 5% de los tratados de forma convencional. Además, estos últimos presentaban insomnio severo en el 13% de los casos y ninguno los tratados con medicina integrativa. “Otras ventajas fueron una reducción en costes, efectos secundarios y recaídas, además de convertir al paciente en protagonista de su salud”, explica la coordinadora del estudio, la doctora Adela Viniegra, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, en el CAP María Bernades de Viladecans (Barcelona).

La mitad de los pacientes recibió un abordaje integrativo con medidas sobre la higiene del sueño, técnicas conductuales, como la respiración consciente y el uso de fitoterapia (valeriana en dosis entre 270 a 450mg en extracto acuoso o 2-3g de extracto seco y, en algunas ocasiones, pasiflora y espino blanco en asociación estandarizada). Si era necesario, combinado con benzodiacepinas/hipnóticos. La otra mitad fue tratada de forma convencional, con medidas básicas de higiene del sueño y fármacos benzodiacepínicos.

Evitar la dependencia
El insomnio es un trastorno del sueño que imposibilita iniciarlo o mantenerlo. Se estima que, en algún momento de la vida, hasta un 50% de adultos lo padecen ante situaciones estresantes, según la Sociedad Española del Sueño. “Para tratar el insomnio suelen utilizarse benzodiacepinas, depresores del sistema nervioso central, que provocan relajación física y mental”, afirma la doctora Viniegra. “Su uso debería ser de corta duración y supervisada, para evitar dependencias y su empleo prolongado aumenta el riesgo de caídas en pacientes ancianos y disminuye los niveles de atención. Pero en los últimos años existe un aumento de su consumo, siendo la mayoría de las prescripciones realizadas desde atención primaria”, continúa.

Tanto es así que, el consumo de benzodiacepinas los últimos años en España “ha crecido de forma exponencial, estando por delante incluso de EE.UU., y se prescriben cuatro veces más que en Alemania”, lamenta el doctor Pedro Ródenas, presidente del comité organizador del congreso de la AEMN, que cree que medidas de educación en salud, técnicas de relajación y respiración y la fitoterapia pueden ayudar a resolver dichos trastornos sin generar uso crónico de fármacos sintéticos.

Abuso de ansiolíticos
Se calcula que un 11% de población española es consumidora de ansiolíticos como las benzodiacepinas (indicados para los problemas de insomnio y ansiedad) y su venta ha sufrido un incremento de casi el 58% en los últimos años según los datos de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. El pasado mes de agosto la agencia americana del medicamento (FDA) ha lanzado un comunicado advirtiendo de posibles efectos adversos cuando son tomados junto con fármacos opiodes.

Para el doctor Ródenas, “el abordaje integrativo del insomnio, como de otras patologías, permite no sólo tratar sino también prevenir”.  La medicina integrativa consiste en una concepción del paciente en todos sus aspectos, incluyendo sus hábitos de vida y los factores psicoemocionales, en línea con la definición de salud de la Organización Mundial de la Salud. Para ello incorpora a la medicina convencional las terapias complementarias con evidencia científica, como la fitoterapia, la dietética, la meditación, el yoga y la acupuntura.