martes, 4 de octubre de 2016

El exceso de ruido en las aulas españolas causa a los profesores estrés y trastornos vocales



Este miércoles 5 de octubre se celebra el Día Mundial de los Docentes. Una jornada dedicada a reconocer el importante trabajo que llevan a cabo los profesores, cuya labor resulta vital para la educación de las nuevas generaciones de niños y jóvenes que construirán el futuro del país. 
La Asociación  CLAVE Atención a la deficiencia auditiva  www.oiresclave.org quiere  llamar la atención este día sobre la contaminación acústica en las aulas que afecta especialmente a los docentes; tanto es así que una cuarta parte de los profesores en España padecen patologías de voz, especialmente aquellos que imparten clase a alumnos pequeños. Es una especie de bucle. Con un ruido de 65 dB, el profesor tiene que hablar más alto y llega entonces a los 70-75 decibelios. Este sobreesfuerzo provoca lesiones como la disfonía.
Desgraciadamente, los factores de riesgo confluyen en las aulas españolas: ruido de fondo, mala acústica del ambiente, distancia amplia al hablar, calidad deficiente del aire, malos hábitos posturales y carga vocal en tiempo e intensidad. El exceso de ruido afecta también a los alumnos. Sólo una campaña a nivel estatal para limitar las consecuencias de la contaminación acústica en los colegios podría solucionar el problema.
CLAVE destaca la importancia de la educación para combatir la contaminación acústica. Por lo que promueve talleres de concienciación y cuentacuentos sobre el efecto negativo del ruido y las correctas normas de comunicación. Además, gran parte de los ruidos que se generan dentro del aula podrían evitarse con la adopción de sencillas medidas que no resultan muy costosas como por ejemplo el uso de de materiales que absorban el sonido o la colocación de apoyos de goma o fieltro para mitigar el ruido del mobiliario y los materiales escolares.