lunes, 31 de octubre de 2016

Dieta atlántica, la salud se “cuece” a baja temperatura

 La mesa de trabajo “¿Qué sabemos sobre la dieta atlántica?” ha servido a los médicos asistentes al 38º Congreso de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) para analizar las características de este patrón alimentario.

La sesión moderada por el Dr. José Manuel Fernández García, miembro del Grupo de Trabajo de Nutrición de SEMERGEN, abordó las características principales de la dieta propia de las comunidades atlánticas del sur de Europa, sus orígenes históricos y la evidencia disponible sobre sus beneficios para la salud.

El Dr. Fernández ha explicado que la dieta atlántica se caracteriza por un mayor consumo de pescados, mariscos, verduras y hortalizas propias de esta área geográfica que incluye Galicia, Portugal y la Bretaña francesa entre otras zonas. También se caracteriza por un consumo moderado de carnes magras de cerdo, ternera y ave, acompañadas  en el plato de verduras, legumbres o patatas. Se ha planteado que el modo de preparación tradicional de algunos alimentos, como las cazuelas, así como las preparaciones en cocción lenta a baja temperatura, tienen relevancia en los beneficios derivados de este patrón alimentario.

Todos estos alimentos aportan las cantidades necesarias de vitaminas, minerales y ácidos grasos omega-3 que, con un consumo moderado de vino, constituyen una dieta equilibrada.

El Dr. Xavier Castro, catedrático de la Escuela Universitaria de Historia Contemporánea de Santiago de Compostela ha realizado un recorrido por la historia de la dieta atlántica, ha reflexionado sobre los valores gastroculturales gallegos y el estilo de alimentación peculiar de esta tierra.

Por su parte, la Dra. Rosaura Leis, vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, ha realizado una revisión de las evidencias científicas actuales sobre la materia, entre las cuales figuran estudios que muestran que la dieta tradicional del noroeste español y Portugal se ha asociado con una menor incidencia de complicaciones cardiovasculares. También se han observado mejores valores de triglicéridos en sangre, marcadores de inflamación y metabolismo de la glucosa entre familias que de forma habitual siguen la dieta atlántica, aunque es necesario seguir investigando para comprender estos efectos.

D. José González Solla, jefe de cocina del Restaurante Casa Solla, ha aportado una visión práctica de cómo incorporar a la alimentación de cada día las recomendaciones de la nueva pirámide de la alimentación saludable.