lunes, 26 de septiembre de 2016

Philips celebra el 20º aniversario de su primer desfibrilador para uso público promoviendo la salud cardiovascular

Royal Philips (NYSE: PHG, AEX: PHIA) celebra estos días el 20º aniversario de los primeros desfibriladores diseñados para el uso público por parte del ciudadano de a pie (no profesional sanitario), su línea HeartStart, de los que ya ha puesto a disposición en todo el mundo un millón y medio de unidades.

Este aniversario coincide con la celebración del Día Mundial del Corazón (29 de septiembre), a la que se une la compañía con distintas actividades y programas que ayudan a sensibilizar a la población general acerca de la importancia de llevar a cabo y mantener unos buenos hábitos de salud cardiovascular.

Así, Philips y la Asociación España Salud van a completar la cardioprotección de La Alhambra de Granada, además del Estadio de la Juventud de la misma ciudad, con la instalación de desfibriladores en ambos recintos. Gracias a esta actuación, tanto el conjunto monumental como la instalación deportiva, espacios públicos de gran afluencia de público, están ya completamente preparados para atender posibles casos de paradas cardiacas.

Además, y como empresa colaboradora de la XXXII Semana del Corazón, que organiza la Fundación Española del Corazón entre el 23 y el 29 de septiembre, instaló el pasado sábado un espacio cardiosaludable en la Carrera del Corazón, en el que  proporcionó zumos naturales hechos al momento con frutas y verduras frescas, bajo su campaña Bebe Salud, para corredores, familias y ciudadanos que se acercaron.

Los “héroes cotidianos”: todos podemos ayudar a salvar una vida

A nivel internacional, la compañía lanza una campaña destinada a aumentar el conocimiento sobre el paro cardiaco súbito, y enseñar a los ciudadanos cómo pueden ayudar a salvar una vida, conociendo las técnicas de Resucitación  Cardiopulmonar (RCP) y cómo usar un desfibrilador semiautomático.
A pesar de la disponibilidad relativamente frecuente de desfibriladores hoy en día, las personas no son siempre conscientes de su presencia, no saben lo sumamente sencillos que son de utilizar, y dudan si intervenir en caso de que alguien a su alrededor esté experimentando un paro cardiaco. Philips pretende mostrar la facilidad de uso y la importancia del acceso a desfibriladores en espacios públicos.

El paro cardiaco repentino es una importante causa de muerte y un problema de salud muy extendido en Europa y Estados Unidos. Aproximadamente, 420.000 personas experimentan paros cardiacos no traumáticos atendidos por servicios de emergencia fuera del hospital en Estados Unidos y 275.000 en Europa

Un paro cardiaco súbito puede ocurrirle a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar. Es más frecuente en personas con más de 40 años, pero se han registrado 9.500 casos en menores de 18 años.

Muchas personas creen erróneamente que es mejor esperar a que llegue ayuda profesional cuando se produce un paro cardiaco, pero la mejor posibilidad de supervivencia se da si se produce una intervención de un desfibrilador entre los tres y cinco minutos siguientes al paro

20 años de los primeros desfibriladores de uso público

Philips lanzó su primer desfibrilador de uso público en 1996, marcando así el camino para el resto de la industria. La compañía creó estos dispositivos para poder ser utilizados por cualquier persona, aunque sea completamente ajena a la medicina para que, en caso de necesidad,  cualquier individuo, aun sin tener una formación previa, pudiera actuar rápida y decididamente, tomando la iniciativa para tratar de salvar una vida. 

El desfibrilador, clave en la atención al paro cardíaco súbito

Cada año se producen en España más de 24.000 paradas cardíacas, con una supervivencia del 5%. En el mundo del deporte, profesional o amateur, muere una media de 120 personas al año por esta causa en nuestro país. 

La desfibrilación es la única intervención eficaz que existe para tratar el paro cardíaco. Un acceso rápido a la desfibrilación podría aumentar las probabilidades de supervivencia en 3 de cada 4 casos de paro cardíaco repentino.  Las características de los actuales desfibriladores, automatizados y seguros, junto a su demostrada utilidad en la cadena de resucitación, ha motivado que la comunidad científica recomiende en su conjunto la difusión e implantación de esta tecnología en áreas de acceso público, si bien no existe una normativa armonizada al respecto en el conjunto del territorio español