miércoles, 28 de septiembre de 2016

La importancia de la vitamina D en niños

Recientemente, los expertos en nutrición infantil han manifestado su preocupación por la carencia de consumo de vitamina D entre los niños españoles: alrededor del 70% de niños está consumiendo menos de la mitad requerida de vitamina D.

La vitamina D es un nutriente con muchas funciones en el organismo. Las directrices más recientes establecen unas necesidades diarias de vitamina D de 400 UI/día en el niño menor de 1 año y de 600UI/día a partir del año de vida . Podemos obtener los niveles necesarios de vitamina D de dos maneras: de forma exógena (“que viene de fuera”) a través de los alimentos que ingerimos, ya que cuánto más ricos en vitamina D sean los alimentos de nuestra dieta, más cantidad de vitamina D podremos asimilar. Y la segunda, y más importante, es la que llamamos endógena (“que viene de dentro”), ya que nuestro cuerpo es capaz de sintetizar vitamina D cuando estamos al aire libre, gracias al efecto de los rayos del sol sobre nuestra piel.

Por eso, sabiendo cuáles son las dos maneras de obtener vitamina D, la situación en España es ciertamente paradójica, ya que a pesar de que vivimos en un país en el que la dieta mediterránea y el sol deberían ser suficientes para garantizar los niveles adecuados de vitamina D, la realidad es muy distinta. Por un lado, a pesar de que la vitamina D no es muy abundante en los alimentos, el problema está en que el aumento de la comida rápida y procesada entre la población infantil va en claro detrimento de los platos clásicos de la dieta mediterránea, empobreciendo la calidad de la dieta y reduciendo la ingesta de alimentos frescos y ricos vitamina D, como por ejemplo el pescado azul.

Por otro lado, la elevada (y acertada) concienciación de los padres sobre los efectos nocivos del sol hace que los niños usen de forma habitual protectores solares cuando están al aire libre, reduciendo así las posibilidades de que el propio organismo sintetice vitamina D al exponerse al sol. Así pues, para evitar carencias de vitamina D en los recién nacidos, el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría recomienda la suplementación con vitamina D (400 UI/día) a todo recién nacido desde los primeros días hasta finalizar el primer año. Sin embargo, a partir del año de vida, las recomendaciones no son tan concretas.

Para evitar problemas derivados de la falta de vitamina D, es recomendable dejar que nuestros niños estén al aire libre exponiéndose al sol (sin fotoprotección) siempre y cuando sea por un tiempo controlado y sobretodo evitando las horas de máxima intensidad solar.

De esta manera, conseguiremos que su piel sintetice vitamina D sin peligro de quemaduras solares. Adicionalmente, otra medida a considerar para mantener los niveles de vitamina D recomendados es incorporar alimentos ricos en vitamina D a la dieta de nuestros niños, como por ejemplo Actimel KIDS, con L-Casei Danone y vitaminas D y B6, y ahora con una nueva fórmula que contiene más calcio y con aromas naturales.