miércoles, 28 de septiembre de 2016

IBEC, ISGlobal y Bioibérica se unen para estudiar nuevas estrategias para combatir la malaria basadas en nanomedicina



 El Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y la compañía biotecnológica Bioibérica han firmado un acuerdo de colaboración para estudiar el desarrollo de nuevos compuestos derivados de heparina para combatir la malaria. La colaboración se basa en la investigación que desarrolla el Dr. Xavier Fernández Busquets, director de la Unidad conjunta de Nanomalaria del IBEC e ISGlobal, que trabaja para desarrollar terapias antimaláricas específicas y el proyecto de I+D de Bioibérica, líder mundial en la producción de heparina, para buscar nuevas aplicaciones de esta molécula.

Desde hace varias décadas está descrito científicamente que cuando el parásito de la malaria entra en el torrente sanguíneo, invade las células del hígado para producir miles de merozoítos (una fase de vida del parásito) que vuelven a incorporarse a la circulación, donde infectan los glóbulos rojos y logran escapar a la vigilancia del sistema inmunitario. “Nuestro primer paso fue demostrar que la heparina puede bloquear la adhesión y entrada de los merozoítos a los glóbulos rojos. Así, inhibiendo el crecimiento del parásito, se podría promover la respuesta inmune contra el mismo”, ha explicado el Dr. Fernández Busquets esta mañana en rueda de prensa, en el marco del Congreso internacional Biospain que se celebra en Bilbao.

Además, mediante microscopía de fluorescencia, selección celular asistida por fluorescencia y espectroscopia de fuerza de moléculas individuales, el grupo del Dr. Fernández Busquets descubrió que la heparina muestra afinidad de unión específica para los glóbulos rojos infectados frente a los glóbulos no infectados. “Esto podría permitir el desarrollo de terapias antimaláricas específicas para las células infectadas basadas también en la heparina” añade.

Sin embargo la heparina no ha progresado hacia aplicaciones clínicas debido a su actividad anticoagulante (las cantidades necesarias para el tratamiento podrían provocar hemorragias internas).

“Queremos devolver la heparina a la primera línea de combate contra la malaria; ésta es la razón de ser de este proyecto conjunto entre industria y dos centros de investigación. Bioibérica puede aportar toda su experiencia y conocimiento científico de la heparina y el IBEC e ISGlobal su know-how en nanomedicina y malaria”, declara Joan Bassa, director de Heparina de Bioibérica.

Por ello se investiga por tres vías diferentes:

1. Por un lado se está explorando la capacidad de la heparina unida a nanopartículas (dicha unión minimiza su actividad anticoagulante) para ejercer una doble actividad: como agente vectorizador de otros antimaláricos y como fármaco en sí misma.

2. En segundo lugar se estudia la utilización de la heparina como fármaco contra las fases del parásito de la malaria que se encuentran en su otro huésped, los mosquitos; la administración directa a insectos eliminaría los problemas relacionados con la anticoagulación y permitiría un desarrollo rápido del compuesto.

3. Finalmente, se están testando in vitro 19 compuestos derivados de heparina modificados químicamente y con una baja capacidad anticoagulante, que podrían abrir nuevas estrategias contra la malaria basadas en la estimulación del sistema inmunitario para que pueda eliminar más eficientemente al patógeno. De estos, 8 han mostrado una actividad antimalárica significativa.

“Hemos finalizado una primera fase muy interesante. Las tres son estrategias que abren la puerta a diseñar nuevos enfoques terapéuticos contra la malaria y ello nos anima a seguir investigando”, concluye Fernández Busquets.

La malaria infecta cada año a 200 millones de personas y causa medio millón de muertes en todo el mundo.