jueves, 15 de septiembre de 2016

Especialistas en epidemiología defienden que en centros de acogida debe garantizarse el acceso a los servicios básicos de salud

El XXXIV Congreso de la Sociedad Española de Epidemiología ha acogido este medio día una mesa sobre procesos migratorios forzados y su implicación para a salud pública, con los retos  que se presentan para todas las políticas en Europa. En la misma, diversos agentes han expresado su punto de vista, tanto desde una mirada teórica de investigación a la más pragmática de Médicos Sin Fronteras y su actuación en los campos de refugiados europeos.

Para Josep Jansà, responsable de la sección de epidemiología respuesta a crisis del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC)el reto de Europa  en procesos migratorios forzados está en el “desarrollo de políticas efectivas de democracia preventiva en el ámbito internacional y de formación, sensibilización y solidaridad en los estados miembros. En cualquier caso las necesidades en salud de las poblaciones inmigradas, refugiadas y solicitantes de asilo deben constituir una prioridad. Sin embargo en los centros de detención y de acogida donde se hallan poblaciones en situación de hacinamiento debe garantizarse el acceso a los servicios básicos de salud y el desarrollo de acciones preventivas en el ámbito de las enfermedades transmisibles”.

Jansà, que ha hablado de  estrategias y acciones recomendadas para la prevención de enfermedades transmisibles en centros de detención, de acogida y de transito de poblaciones inmigrantes, afirma que “la investigación aplicada en materia de prevención y control (higiene, vacunas, saneamiento…) y los avances en la vigilancia de la salud, resultan esenciales para garantizar las condiciones óptimas de salud y calidad de vida en situaciones de crisis”.

En la mesa se ha denunciado “la falta de políticas de acogida y de solidaridad en Europa y en el Estado español con las poblaciones que padecen procesos migratorios forzados. Y se ha destacado el compromiso de los profesionales de la Salud Pública y epidemiología para “contribuir a garantizar unas condiciones de vida dignas y saludables para quienes padecen este tipo de situaciones”. 

Por su parte, Julia García Gozalbes, de Médicos sin Fronteras, ha pedido a las autoridades que “asuman su responsabilidad humanitaria y legal creando vías legales y seguras de migración y de demanda de asilo, que se adopte un enfoque de acogida que atienda las necesidades y vulnerabilidades específicas de las personas; que estas personas tengan acceso gratuito a los sistemas de salud europeos; y que se establezcan planes de reubicación de estas personas dentro de la UE”.
Gozalbes ha reclamado la “atención global remarcando específicamente la atención a grupos vulnerables, donde específica la salud mental de los refugiados, por ser ésta una de las grandes afectaciones y donde el 11% son niños, según datos de 2015  ”.