lunes, 8 de agosto de 2016

Nuevas terapias ayudan a mejorar la falta de adherencia en el tratamiento de la depresión

Uno de los principales retos en el tratamiento de la depresión es mejorar las cifras de adherencia. Según datos expuestos en el último Congreso Nacional de Psiquiatría, el abandono del tratamiento por parte de los pacientes depresivos en España oscila entre un 39,7 y un 52,7 por ciento. Concretamente, se considera que el 15 por ciento de los pacientes a los que se les receta antidepresivos ni si quiera empieza el tratamiento, el 40 por ciento lo abandona en el primer mes, sobre todo debido a los efectos secundarios, y el 60 por ciento deja el tratamiento antes de los 6 meses, que es el tiempo mínimo recomendado.

En cuanto a las causas, uno de los principales motivos de abandono son los efectos secundarios de los fármacos, ya que estos influyen de una forma importante en la calidad de vida del paciente. Entre los más destacados está la aparición de disfunciones sexuales, que afectan en torno al que afecta el 70 por ciento de los pacientes tratados con un inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina. Según el doctor Gabriel Rubio psiquiatra y asesor científico de la Unidad de Neuromodulación del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, “la falta de adherencia al tratamiento es uno de los motivos más frecuentes de ineficacia terapéutica”.
El Hospital Vithas Nuestra Señora de América pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 12 hospitales y 19 centros especializados denominados Vithas Salud.

La alternativa de la neuromodulación
En este sentido, la búsqueda de alternativas terapéuticas parece abrir nuevas vías, para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Una de las nuevas terapias para la depresión es la neuromodulación. Según el doctor Rubio, esta se define como “el campo de la ciencia que, mediante procedimientos capaces de modificar de la actividad del sistema nervioso, tiene como objetivo mejorar la calidad de vida y la función del organismo humano”. Concretamente, para el tratamiento de la depresión “se utiliza la estimulación magnética transcraneal repetitiva, porque es una técnica muy eficaz, indolora y no invasiva. Consiste en la aplicación de estímulos magnéticos en determinadas áreas de la superficie del cerebro, con el objetivo de restaurar las anomalías de funcionamiento implicadas en la enfermedad”.

Una de las principales ventajas de esta terapia es su corta duración, que por norma general es de 20 sesiones consecutivas, pero sobre todo la baja incidencia de los efectos secundarios, siendo el más habitual un leve dolor de cabeza que remite con analgésicos habituales. De esta forma, si bien la neuromodulación está sobre todo indicada para la depresión resistente, en casos de pacientes que hayan abandonado los tratamientos farmacológicos por los efectos secundarios, “puede ser una herramienta terapéutica de indudable valor” concluye el doctor Rubio.