sábado, 27 de agosto de 2016

La mezcla con tabaco multiplica por 5 el riesgo de desarrollar adicción al cannabis



Mezclar tabaco con cannabis multiplica por 5 el riesgo de adicción a este último, según pone de relieve un reciente estudio realizado en la University College de Londres sobre una muestra de 33.681 consumidores de marihuana, en el que se observa además que nueve de cada diez fumadores de porros europeos lían conjuntamente ambas sustancias.

Las conclusiones de esta investigación, publicada en el último número de Frontiers in Psychiatry, no han pasado desapercibidas para el grupo de 80 expertos españoles que, agrupados en el Proyecto EVICT (siglas de Evidencia Cannabis-Tabaco) y financiados por el Plan Nacional sobre Drogas, se dedican a desentrañar los misterios de la asociación entre ambas sustancias con vistas a un mejor abordaje de lo que es ya un fenómeno social muy extendido.

De hecho, este panel de expertos impulsado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) advierte que durante el último año fueron más los escolares españoles que se iniciaron en el cannabis (146.200) que en el tabaco (137.000), a la vez que se detecta una fuerte asociación en el consumo de ambas sustancias.

“La marihuana y el tabaco son ‘pareja de hecho’ y tan bien  avenida ‘como el pan y la  mantequilla’”, señala el doctor Joseba Zabala, uno de los expertos del proyecto EVICT, quien comenta que “a diferencia de la generación anterior, hoy día gran parte de los adolescentes españoles consume simultáneamente ambas sustancias y esto genera nuevas tendencias y consecuencias cruzadas que es necesario tener en cuenta a la hora de desarrollar políticas de prevención.

Una legal y la otra ilegal

Para rentabilizar la marihuana, para que arda mejor, para que no raspe tanto…  Son muchas de las razones que los usuarios de cannabis esgrimen para grindar y liar conjuntamente ambas sustancias, una ilegal y la otra legal. En palabras del doctor Zabala, “ambas interactúan profundamente en lo neurobiológico, a la hora de iniciar y abandonar el consumo y también en la economía de mercado”.

En el maridaje cannabis-tabaco se produciría, pues, lo que los economistas denominan elasticidad cruzada, que ocurre cuando dos productos se complementan uno a otro. Esto se manifiesta en que el aumento del precio de uno repercute también sobre el consumo del otro, de manera que cuando se incrementa el coste del tabaco y se dificulta su adquisición y consumo en lugares públicos, no sólo disminuye su uso, sino también el del cannabis.

Reto científico y social

Por otra parte, con respecto al abandono del cannabis y tabaco los expertos españoles han observado que en numerosas ocasiones personas consumidoras de ambas sustancias quieren dejar de fumar una de las dos pero no la otra.

En este sentido, la doctora Ana Esteban, coordinadora del proyecto, afirma que “es recomendable dejar de consumir conjuntamente ambas sustancias, bien de forma simultánea (tabaco y cannabis a la vez) o secuencialmente (primero una sustancia y después la otra), puesto que existe evidencia de que la abstinencia dual (dejar de fumar tabaco y cannabis) predice mejores resultados”.

La doctora Esteban explica asimismo que “estamos ante un reto científico y social que es necesario afrontar, ya que cada día se presentan nuevas evidencias que avalan la existencia de este “nudo” entre el cannabis y el tabaco y son cada vez más los investigadores a nivel mundial que apuestan por profundizar en el estudio de este problema con vistas a fundamentar la políticas preventivas sobre drogadicción”.

Añade esta psicóloga que ahora están embarcados en una nueva fase de investigación tendente a determinar nuevas evidencias científicas sobre la asociación entre ambas sustancias y el mejor modo de abordar su impacto social y consecuencias.