jueves, 4 de agosto de 2016

Erupciones cutáneas, calambres, síncopes o golpes de calor son algunas de las patologías más frecuentes en verano

Las altas temperaturas que tienen lugar durante el verano pueden suponer problemas para la salud, especialmente en niños, ancianos y en personas con enfermedades crónicas. Especialistas del Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Xanit Internacional, perteneciente al grupo sanitario Vithas nos explican que durante las olas de calor y los periodos de temperaturas altas pueden desarrollarse diferentes patologías relacionadas de forma directa con el calor, tales como erupciones cutáneas, calambres y síncopes por calor, así como los temidos golpes de calor, que en las formas severas  pueden llegar a provocar el fallecimiento de las personas que lo padecen, especialmente si incide en ancianos y niños.

“Durante los periodos de temperaturas altas y olas de calor aumenta tanto la mortalidad como el número de ingresos hospitalarios, ya que éstos son causa directa de fallecimiento por enfermedades cardiovasculares y respiratorias”, explica la Dra. Alba Ramírez, especialista del Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Xanit Internacional. “La temperatura corporal debe ser de unos 37º, el cuerpo tiene mecanismos para regularla pero cuando el clima alcanza temperaturas extremas el sistema termorregulador es incapaz de eliminar el exceso de calor. Esto ocurre especialmente en personas mayores, que no sólo pierden esta capacidad de regulación de la temperatura sino también la sensación de sed necesaria para mantenernos hidratados”, añade la especialista.

Desde el Servicio de Medicina Interna de Vithas Xanit advierten de la importancia de detectar y prevenir los denominados golpes de calor, que es la patología más grave de todas las que se producen relacionadas con el calor y que puede llegar a dañar diferentes órganos, ocasionando incluso la muerte. “Los síntomas que caracterizan al golpe de calor son muy variados y normalmente cuando aparecen el paciente está en estado grave. Puede aparecer taquicardia (aumento de la frecuencia cardiaca), cambios en la tensión arterial, respiración rápida pero débil, piel seca y caliente y anhidrosis (disminución o ausencia de sudor). Además, aparecerá irritabilidad, confusión y otras alteraciones en el sistema nervioso. Ante estos síntomas es importante actuar rápido, ya que la supervivencia de la persona afectada es mayor cuanto antes reconozcamos que se trata de un golpe de calor y consigamos el enfriamiento corporal, que puede hacerse llevando a la persona a una zona fresca, humedeciendo su piel y, sobre todo, avisando de forma inmediata a un dispositivo médico”, informa la especialista en Medicina Interna.

Además del golpe de calor, que afecta principalmente a mayores de 65 años y que suele producirse en las primeras 24-48 horas de una ola de calor, existen otras patologías derivadas del calor más frecuentes, tal como nos explica la Dra. Alba Ramírez. “En verano, son frecuentes las erupciones cutáneas, que suelen aparecer en cuello y zonas de pliegues como detrás de las rodillas, los codos o debajo del pecho como consecuencia de la excesiva sudoración y que producen enrojecimiento y picores. Ducharse regularmente, secar bien la piel y evitar el uso de ropa húmeda y ajustada puede ayudarnos a prevenirlas. Cuando nuestro organismo sufre una pérdida excesiva de sales por la sudoración pueden producirse también los denominados calambres por calor, que producen espasmos y dolores musculares. Para evitarlos hay que reponer las pérdidas por sudor tomando bebidas isotónicas y descansar en un lugar fresco estirando el músculo afectado si aparecen las molestias”, añade la especialista.

Otras patologías frecuentes derivadas del calor son los síncopes por calor, derivados de una disminución de la llegada de sangre al cerebro, lo que provoca dolor de cabeza, náuseas, mareos, debilidad, visión borrosa y, a veces, desvanecimiento. En este caso hay que mantener a la persona en un lugar fresco, tumbada y con las piernas elevadas hasta que se recupere completamente. “Hay que tener especial cuidado también con la deshidratación del organismo, especialmente importante en niños menores de un año y en ancianos o personas dependientes”, añade.

Desde el Hospital Vithas Xanit Internacional insisten en que lo más importante de todo es evitar estas patologías mediante la prevención. “Aunque estamos hablando de patologías que son frecuentes en estos meses de calor también se trata de patologías completamente prevenibles si seguimos algunas recomendaciones básicas. Evitar el ejercicio físico durante las horas de más calor y beber agua y bebidas isotónicas antes y durante el ejercicio, usar ropa y calzado adecuado para el calor, aumentar el consumo de fruta y verdura y evitar comidas copiosas así como mantener los alimentos frescos para prevenir las intoxicaciones alimentarias pueden ayudarnos a llevar un verano más saludable. Es importante también mantenernos a la sombra en las horas de más calor y realizar baños y duchas con agua fresca frecuentemente”, informa la Dra. Ramírez.