viernes, 5 de agosto de 2016

El calor y el ruido, causantes del 60% de los casos de estrés por insomnio en verano

El insomnio es un aliado más del estrés y la ansiedad en los meses de verano por dos factores fundamentales: el calor y el ruido de bares y terrazas nocturnas.
Según informa Nascia, gabinete especializado en el tratamiento de síntomas de estrés y ansiedad, el 60% de estos cuadros que se producen en verano son como consecuencia del insomnio derivado del calor y del ruido.
Además, los tratamientos para prevenirlos se incrementan un 35% por término medio durante los meses de verano. La Directora de Nascia Guipúzcoa, Mª Eugenia Marfull, indica que “sensaciones como las de decaimiento o cansancio general y problemas físicos como dolores de cabeza y mareos, náuseas y vómitos, irritabilidad y bajo rendimiento son los principales efectos que generan tanto en el estado anímico como físico de la persona”.
Algunos municipios españoles siguen teniendo problemas relacionados con el ruido de bares y terrazas nocturnas, y distintas asociaciones de vecinos las que reclaman un mayor control del ruido exigiendo que se aplique la ley vigente. Dicha Ley establece un máximo de 45 decibelios durante el día y 35 durante la noche para evitar problemas de salud relacionados con el descanso y la tranquilidad.
Retrasar las horas de sueño y reducir el tiempo de descanso provoca un decaimiento en el estado de ánimo que puede desencadenar cuadros como los anteriormente descritos. Conviene recordar que en los últimos tres años prácticamente se han triplicado los casos de insomnio por ruido.

El calor, el otro gran enemigo
Y si al ruido sumamos el calor, o incluso si se toma por separado, los efectos en el descanso son catastróficos. Las recientes olas de calor que se han sufrido en España son también un problema para conciliar el sueño debido a las elevadas temperaturas nocturnas. Ante la ausencia de ventiladores o aire acondicionado son muchas las personas que no son capaces de conciliar el sueño porque no consiguen controlar el estado de nervios que provoca la sensación de no poder dormir. Las consecuencias: irritabilidad ycansancio generalizado.
Madrid, Sevilla, Córdoba, Jaén, Badajoz o Murcia son algunas de las provincias en las que más casos de insomnio por calor se dan en estas fechas, aumentando el número de consultas para tratar los cuadros de estrés y ansiedad en más de un 35%.
En palabras de Rocío Gay, Directora de Nascia en Jaen, “los casos de insomnio por calor suelen presentar cuadros de fatiga crónica, irritabilidad, bajo rendimiento, taquicardias y, en algunos, crisis agudas de ansiedad. Por tanto, no es solo un problema de falta de sueño, sino que se extiende a todos los ámbitos del día a día del afectado, incapacitándole para llevar una actividad normal. El problema debe ser tratado con un programa de actuación determinado y completo para evitar que la persona entre en un círculo vicioso en el que la ansiedad o el estrés sean los protagonistas”, explica.

Cómo controlar estas situaciones
Existen una serie de técnicas de concentración que, bien entrenadas, permiten evitar una dinámica de desesperación que lleve al insomnio. Además del uso de tapones como elemento físico, la inspiración y expiración controlada permite estar concentrados con el único objetivo de conciliar el sueño.
Utilizar el biofeedback como método para entrenar la concentración y mejorar las variables fisiológicas relacionadas con el estrés o la ansiedad es otra alternativa muy válida. Controlar el ritmo cardíaco, intentar respirar con el diafragma y no con la caja torácica, sercapaces de controlar también la concentración o conseguir una relajación muscular completa son algunas de las cosas que esta exclusiva metodología ayuda a conseguir.
Finalmente es interesante destacar que una vez que se logra controlar las variables y profundizar en la técnica el nivel de recaída es inferior al 20%, lo que prácticamente garantiza que ocho de cadadiez personas que entrenan sus variables y perseveran en su entrenamiento consiguen vencer el estrés y la ansiedad por insomnio.