viernes, 8 de julio de 2016

Nace la Declaración de El Escorial para dar una voz común a los pacientes con dolor‏


El curso de verano ‘El paciente con dolor. Viviendo el presente, construyendo el futuro’, organizado en San Lorenzo de El Escorial por la Fundación Grünenthal y la Fundación Española del Dolor, ha dado origen a la Declaración de El Escorial y, con ella, a la propuesta de que los pacientes con dolor se asocien. “La Declaración de El Escorial es una oportunidad para dar voz a todos y abrir un espacio dinámico, vivo, cambiante, de esperanza y de futuro”, ha señalado la doctora Concepción Pérez, secretaria del curso y vocal de la Sociedad Española del Dolor (SED), quien ha definido el dolor como una epidemia silenciosa que necesita la integración de todos los implicados para conseguir un cambio real: “El reto en el abordaje del dolor empieza por situar al paciente en el centro y remar todos con él para conseguir un mundo con menos dolor”.
Con tal fin, se anima a los pacientes con dolor a que se organicen y creen una asociación que les agrupe para que tengan acceso a un “espacio de crecimiento y formación, a un lugar en el que aprendan a luchar y encuentren el apoyo que necesitan de ellos mismos y también de los profesionales sanitarios, que siempre estaremos a su lado”, tal y como ha destacado la doctora Pérez.
En esta misma línea se ha mostrado el vicepresidente de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Alejandro Toledo, quien ha valorado de forma positiva el nacimiento de una asociación de pacientes con dolor y ha ofrecido su apoyo: “Desde nuestra organización tendemos lazos de colaboración para trabajar juntos en ofrecer soluciones efectivas e integrales a estos pacientes”. Para Toledo, aliviar el dolor es una de las principales prioridades del paciente y del profesional sanitario, pero conlleva el reconocimiento de éste por parte de la persona que sufre dolor: “En ocasiones el paciente no menciona el dolor cuando acude a la consulta, sobre todo, cuando está relacionado con una enfermedad progresiva. Es necesario empoderar al paciente ante esta realidad”.
Para el subdirector de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Juan Antonio López Blanco, el dolor, como expresión clínica de múltiples procesos patológicos, se ha constituido por sí mismo en una demanda asistencial de la población, frecuente y en ocasiones única, y esto conlleva unas competencias específicas por parte de los profesionales sanitarios para el abordaje de las diferentes formas etiológicas y de expresión clínica del dolor: “Debe tener unas características básicas suficientemente sólidas y amplias  para poder dar respuesta a los niveles de menor complejidad. Se trata, por lo tanto, de una competencia transversal que ha de estar incluida en los programas formativos de las diferentes titulaciones y especialidades en Ciencias de la Salud con responsabilidad clínica”.
En este sentido, el sistema de formación sanitario especializado en España prevé, según López Blanco, la posibilidad de adquirir esta competencia transversal: “Estos instrumentos formativos y de verificación de la competencia profesional están abriendo un nuevo camino para el mantenimiento y mejora de la calidad asistencial y seguridad de los pacientes”.
Precisamente con el fin de mejorar la calidad de la atención centrada en los pacientes, el subdirector de Calidad de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Alberto Pardo, ha defendido establecer un marco institucional para impulsar medidas que promuevan la atención adecuada al dolor en el ámbito de nuestros pacientes: “La atención al dolor, abordada desde una perspectiva de mejora continua de la calidad, es clave para proporcionar una atención centrada en nuestros pacientes. Por esta razón, es un objetivo institucional de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid”.