lunes, 18 de julio de 2016

El equipo de NeolaserCardiovascular consigue reemplazar toda la aorta toracoabdominal de un hombre por una prótesis

El Hospital Nisa Sevilla Aljarafe acogía el pasado 2 de junio una de las cirugías cardiovasculares más complejas de este campo de la medicina. Se trata del remplazo de toda la aorta toraco-abdominal por una prótesis con ramificaciones a las distintas arterias viscerales y renales. Esta intervención ha posibilitado salvar la vida de un paciente que padecía una disección aórtica Tipo A, crónica, con una mortalidad alta.
La cirugía para la sustitución de la aorta comprometida, que llegaba desde las la salida de la válvula aórtica hasta las piernas, y cuyo diámetro de la aorta llegaba hasta los 8 cm, la realizó el equipo de Neolaser Cardiovascular (NLC) que dirige el cirujano Miguel Ángel Gómez Vidal. “Estas cirugías con alto riesgo quirúrgico se suelen realizar en varios pasos, en un primer momento la aorta torácica y posteriormente, según evolución, la aorta descendente, que es la que se realizó a principios de junio”, afirma Nuria Miranda, cirujana cardiovascular de NLC. Para el doctor Gómez Vidal “la clave del éxito es saber gestionar los tiempos de las estas cirugías”.


El paciente había sido intervenido previamente de aorta torácica en dos ocasiones por parte de NLC en Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón. En 2014 se le implantó una prótesis híbrida, compuesta de endoprótesis en aorta descendente. Y en 2015 se le colocó endoprótesis de aorta descendente hasta por encima de salida de tronco celiaco. Pero el tramo de la aorta no sustituida ha ido aumentando de volumen hasta los 8 centímetros (el diámetro sin patologías de esta zona de la aorta es de 2,5 cm aproximadamente), con un alto riesgo de rotura, por lo que se decidió la intervención abierta como mejor opción para el paciente de 31 años.
“Este tipo de cirugía es muy excepcional en nuestro medio, necesitando un equipo quirúrgico con la presencia de cirujanos expertos en este tipo de cirugía. En esta ocasión estuvieron implicados al menos 12 personas, entre los que se encontraban cirujanos vasculares (Dra. Conejero) y cardiovasculares (Dr. Gómez Vidal, Dra. Miranda y Dr. Heijman), anestesista (Dr. Fernández), enfermero instrumentista (Sra. Gómez), perfusionista (Sr. García) y auxiliares de enfermería. Además hay que añadir el valor de una UCI con buenos equipos técnicos y excelentes profesionales.
Pese a la complejidad de la intervención, la evolución del paciente fue muy satisfactoria, recibiendo el alta hospitalaria a los 10 días de la intervención.