jueves, 16 de junio de 2016

Viajes: ¿POR QUÉ FILIPINAS? 6 razones por las que la diversión está asegurada en el país más latino de Asia



Cuando te imaginas la idea de paraíso, tu mente viaja hasta playas espectaculares, desiertas, de aguas cristalinas y arena blanca, visualizándote y sintiéndote acompañado por gente simpática y acogedora. Filipinas es sinónimo de ser todo esto y este es el lugar donde más cerca estarás de sentirte en él.

Un rincón compuesto por miles de islas que emergen en pleno Océano Pacífico, todavía aquí es fácil encontrar rincones inhóspitos esperando a ser descubiertos. Aquí te vas a enamorar de sus gentes, personas atentas que sonríen continuamente y con las que es fácil interactuar. Algo que todo visitante apreciará nada más llegar al país. No olvidemos que el lema del archipiélago “es más divertido en Filipinas” no puede ser más acertado. ¿Aún no te imaginas el por qué?


1.      Sumérgete en las aguas de Filipinas
Bucear en Filipinas es una experiencia en sí misma, ya seas un buceador recién estrenado o un experimentado explorador de los fondos marinos. Los arrecifes de Filipinas albergan la más amplia variedad de peces y corales. Así se refleja en la opinión de los buceadores y los expertos biólogos marinos que han visitado el país. Tubbataha es uno de los 10 mejores destinos de buceo del mundo. Su arrecife, declarado en 1993 Patrimonio Mundial de la Naturaleza por la UNESCO, crea el sistema arrecifal más largo del país, un punto de encuentro para grandes bancos de peces, mantas, innumerables tiburones y tortugas.
Además de un entorno natural, los submarinistas también pueden encontrar reliquias como una flota japonesa  que yace enterrada en el suelo marino de la Isla de Corón o localizar proyectiles norteamericanos de la Segunda Guerra Mundial en el fondo del mar.

2.      Saborea la cocina filipina
La cocina filipina es una mezcla de influencias culinarias de Oriente, Europa y América con una gran variedad de mariscos y deliciosas frutas. Aquí encontrarás comida a la española e internacional, además de sus arroces y algo de influencia de la comida china. El Lechón Kawali es uno de los platos típicos de la gastronomía de Filipinas, la ‘meryenda’ se come a todas horas del día, en cualquier momento o lugar, y acostumbra a referirse a bollos o chocolates. El halo-halo es un postre filipino que contiene todos los ingredientes y productos inimaginables, desde judías dulces, plátano caramelizado, garbanzos hasta trozos de coco y arroz que se mezclan con hielo picado para ofrecer uno de los sabores más auténticos del país.
Pero si vienes a Filipinas, el mango es la fruta que tu sentido del gusto ha de saborear de manera obligada.  En 1995, el mango filipino entró a formar parte del récord Guinesscomo la fruta más dulce y jugosa del mundo.

3.      Súbete a un jeepney
Los jeepneys o furgonetas pintadas con colores  y mensajes son jeeps militares de las fuerzas armadas norteamericanas de la Segunda Guerra Mundial que fueron en su día abandonadas y que ahora se han convertido en autobuses. Este medio de transporte te llevará a donde quiera que vayas. Es el medio popular de transporte público en Filipinas con capacidad para 20 personas y cuya particularidad es que cada uno de ellos es único y diferente. ¡Querrás sacarte una foto con cada uno de ellos!

4.      De excursión entre volcanes
Cientos de volcanes salpican la tierra, repartidos por todo el archipiélago. Capturar una imagen desde la parte superior, sobrevolar el cráter desde un avión o subir estas montañas de fuego a pie, a través de senderos de piedra volcánica, son varias opciones para lanzarse a la aventura.
El Monte Mayón, en la isla de Luzón, es el volcán más activo de Filipinas. Mayón es también un estratovolcán, un tipo de volcán cónico construido de muchas capas de flujo de lava y apreciado por su increíble simetría. Quienes escalan el volcán son recompensados con vistas de los pueblos en la provincia de Albay en el Océano Pacífico.

5.      Enamórate de los Tarseros
Parecen salidos de un cuento o una película pero lo cierto es que en Filipinas podemos encontrarnos con un primate diminuto, el mono más pequeño del mundo, que consigue sacar lo mejor de cada uno. Estos animales sorprendentes de ojos saltones y cuerpo diminuto pasea entre la vegetación filipina, más concretamente en la isla de Bohol. Son tan adorables y amantes de la libertad que prefieren suicidarse antes que ser capturados. Además, ¿sabías que los peluches Furbys están inspirados en este primate?

6.       Zip Bike en las Chocolate Hills
El destino más popular en Bohol son las llamadas “Chocolare Hills”, más de 1.200 colinas monumentales que, según la leyenda, fueron formadas por las lágrimas solidificadas de un gigante. Estas formaciones geológicas oscilan entre los 40 y 120 metros de altura y son una de las maravillas naturales del país. En verano, estas colinas calizas cubiertas de hierba se secan y se vuelven marrones, convirtiéndose en innumerables bolas de chocolate. Aquí, los más valientes no podrán perderse un paseo en bicicleta… ¡desde las alturas! con las impresionantes Chocolate Hills como telón de fondo.