lunes, 13 de junio de 2016

Se estima que hasta un 10% de la Queratosis Actínica puede derivar en carcinoma de células escamosas, la 2ª forma más común de cáncer de piel

Con motivo del Día Europeo de Prevención de Cáncer de Piel, Almirall S.A, compañía farmacéutica global con sede en Barcelona, pone en marcha la campaña de sensibilización “Historias Derma”, que tiene como principal objetivo acercar a la sociedad el día a día de los pacientes y familiares que sufren alguna enfermedad dermatológica. Esta iniciativa se enmarca dentro de la campañaShared Skin Initiative, que persigue mejorar el conocimiento de las patologías dermatológicas para que la sociedad pueda reconocer el impacto social y emocional que estas enfermedades pueden causar en la calidad de vida de las personas que las padecen.

La primera historia ‘Un sombrero para mi abuelo’ trata sobre la queratosis actínica, una patología poco conocida pero, sin embargo, muy común y que puede llegar a evolucionar en carcinoma escamoso de piel invasivo.

La exposición al sol continuada es la causa principal de casi todos los casos de queratosis actínica. El daño que el sol produce en la piel es acumulativo, por lo que, incluso permanecer un breve período al sol es suficiente para acumularse a la exposición solar total durante toda la vida.

La queratosis actínica o queratosis solar es una enfermedad de la piel que se manifiesta en forma de manchas o lesiones elevadas de apariencia áspera y escamosa en zonas del cuerpo expuestas al sol, las cuales pueden ser de color rosa, rojo, marrón o del mismo color de la piel.

Tener lesiones o manchas persistentes, con color, textura, forma o tamaño inusual, o cualquier otra lesión que sangre con facilidad, puede ser síntoma de padecer QA y requiere una visita al dermatólogo para establecer la gravedad de la lesión y considerar la realización de una biopsia para descartar la presencia de células cancerosas.

Se estima que entre el 40 y 60% de los carcinomas de células escamosas comienzan como una queratosis actínica no tratada, la cual puede avanzar hasta invadir los tejidos circundantes. Alrededor del 2 al 10% de los carcinomas de células escamosas pueden esparcirse a órganos internos y convertirse en un peligro para la vida. Por esa razón, el diagnóstico precoz de la queratosis actínica es esencial para prevenir y reducir la incidencia del cáncer de piel no melanoma.

"Especialmente las personas que trabajan al aire libre tienen más riesgo de desarrollar QA si no siguen medidas preventivas. Muy recientemente se ha aceptado como enfermedad profesional el carcinoma de células escamosas y la QA producida por la exposición solar natural ", afirma el Prof. Rolf-Markus Szeimies, Jefe del Departamento de Dermatología y Alergología, Klinikum Vest, Recklinghausen, en la Convención de Primavera de la Sociedad alemana de Dermatología en Leipzig. En este sentido, señala que: "El diagnóstico precoz y la combinación de terapias en la propia lesión y la zona afectada, son elementos fundamentales en el control de la QA que afectan a tanta gente".

Los casos de QA se incrementan a nivel global

La prevalencia de la QA está aumentando en todo el mundo. En Europa, más de uno de cada tres hombres mayores de 70 años (34%) y el 18% de las mujeres en esa franja de edad padecen QA. La prevalencia aumenta a medida que las personas envejecen, especialmente después de los 60 años.

La radiación ultravioleta es la causa principal de los efectos nocivos de la radiación solar sobre el cuerpo, además, al ser un daño acumulativo, los efectos causados se incrementan en cada exposición al sol, así, se suman a las anteriores sufridas a lo largo de la vida desde la infancia.

La exposición al sol debe ser reducida con el fin de prevenir la QA, cuanto más alto esté el sol en el cielo, más intensa en la luz, por ello, la ropa debe cubrir los brazos, las piernas y la cabeza, y se debe utilizar protectores solares con un factor de protección (SPF) de 30 o más, aplicándolo media hora antes de salir al aire libre, o una protección solar de amplio espectro para proteger la piel de los rayos ultravioleta A y B.