martes, 28 de junio de 2016

Los niños andaluces registran un alto índice de problemas de conducta e hiperactividad

El Estudio Época, impulsado por Laboratorios Ordesa, refleja que los niños andaluces entre 6 y 12 años se sitúan por encima de la media en cuanto a problemas de conducta e hiperactividad. El informe analiza la incidencia de los problemas de conducta en la población escolar, y el impacto de los mismos en el estado de salud y en la calidad de vida de los niños y de sus familias.  
Así, según los resultados del Estudio Época, Andalucía es la quinta comunidad con una mayor prevalencia de hiperactividad, por detrás de Castilla-La Mancha, Canarias, País Vasco y Madrid.
Estos datos se presentan hoy en una conferencia celebrada en  Sevilla con la participación de la Dra. Fátima Díaz del Centro de Salud San Hilario de Dos Hermanas, el Dr. Ferran Cachadiña, investigador principal del estudio y la Dra. Alicia Santamaria, Scientific Marketing Manager de Laboratorios Ordesa. Según la última Encuesta Nacional de Salud el 2,2% de los menores presentan algún trastorno de conducta y el 1% trastornos de salud mental. Sin embargo, existe un importante número de consultas a pediatras por parte de padres y cuidadores debido a problemas de comportamiento en niños que no llegan a presentar ninguna  patología específica.
¿Cómo abordar los problemas de comportamiento?
El Estudio Época pretende ayudar a concienciar a los profesionales de la salud de la importancia de detectar los problemas de comportamiento en la infancia y conocer qué medidas sencillas de tipo no farmacológico pueden ayudar a mejorarlos. Aplicar una terapia psicológica, introducir cambios de hábitos y la suplementación con omega-3 son las medidas más empleadas por los pediatras para abordar estas situaciones.
Según los datos del Estudio Época, la mayoría de consultas recibidas por los pediatras participantes fueron sobre comportamiento, falta de atención, nerviosismo, hiperactividad, bajo rendimiento escolar, poca concentración o dificultades de aprendizaje. En estos casos, los pediatras no acostumbran a prescribir  tratamientos farmacológicos. Los datos reflejan que un 26,2% optan por realizar consejos generales de comportamiento y el resto recomiendan cambios de hábitos, en algunos casos les derivan al psicólogo, les prescriben algún complemento alimenticio rico en omega 3 o combinan varias de las opciones anteriores. El mayor grado de mejora se consiguió en aquellos casos en los que, al resto de medidas establecidas, se añadió la suplementación alimenticia con un complemento alimenticio a base de ácidos grasos omega 3/omega 6, nutrientes que está comprobado son fundamentales en la dieta para mantener una adecuada función cerebral.
Un estado de salud en la media
El Estudio Época muestra que los niños con problemas de conducta suelen presentar peor estado de salud,  menor talla, peso e IMC que la media del resto de la población de su edad. La mayoría de ellos siguen una alimentación más desequilibrada con un bajo consumo de pescado, verduras y frutas, y más elevado de refrescos con azúcar y snacks. También duermen menos, aproximadamente media hora menos de lo habitual para su edad.
En el caso de los niños andaluces, sin embargo, su estado de salud mostró puntuaciones entre bueno y muy bueno y se sitúan entre el promedio de los mejores estudiados. 
Los principales factores que parecen estar relacionados con la aparición de problemas de conducta son los factores de riesgo en el entorno social o familiar, un nivel socio-económico bajo, el consumo de alimentos no recomendables o la falta de sueño.
El Estudio Época sobre los problemas de conducta en menores de 12 años
El Estudio Época se ha realizado en una muestra de cerca de 1.000 niños entre 6 y 12 años y han intervenido en el mismo más de 200 pediatras. Su objetivo ha sido analizar el impacto de los problemas de conducta en la infancia sobre la salud y la calidad de vida del niño y su familia. El estudio pretende conocer el perfil de los menores afectados y aconsejar a los profesionales en pediatría sobre cómo abordar este tipo de trastornos.
Sus principales resultados han sido publicados en la revista Acta pediátrica y se han difundido a los profesionales en pediatría a través de un ciclo de reuniones que se han llevado a cabo por toda España y que han reunido a más de 600 pediatras.