lunes, 13 de junio de 2016

Los expertos señalan que es necesario personalizar el tratamiento de la EPOC, adaptándolo a las necesidades y perfil de riesgo de cada paciente

Tres de cada cuatro afectados por la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) no están diagnosticados y no reciben ningún tratamiento. Una vez que la patología es detectada, es necesario ajustar el tratamiento a cada paciente y evitar las exacerbaciones, o situaciones de crisis, que provocan muchos ingresos hospitalarios y derivan en una alta mortalidad similar a la de los ingresos por infarto. Éstos son algunos de los asuntos que han centrado el Simposio de GSK “El viaje del paciente EPOC”, celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Granada, en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Entre las conclusiones de este encuentro, en el que participó Paul Jones, profesor de Medicina Respiratoria de la Universidad St. George de Londres y Global Medical Expert de GSK, destaca la necesidad de aumentar el diagnóstico. Para ello, de acuerdo con el doctor Bernardino Alcázar, neumólogo del Hospital Alta Resolución de Loja, Granada, y miembro de la SEPAR, “todos los mayores de 40 años, fumadores o ex fumadores con síntomas, deberían realizarse una espirometría”, la prueba para diagnosticar EPOC.

El Dr. Alcázar actuó como ponente de la mesa central del Simposio, titulada “El viaje del Paciente de EPOC: paciente sintomático, exacerbador y triple terapia”. En ella, se abordaron las últimas alternativas de tratamiento y también se trató la actualización de la iniciativa GOLD 2016, un consenso de recomendaciones para tratar la enfermedad de manera homogénea en cualquier parte del mundo y valorar al paciente “no sólo por su función pulmonar, sino también por el número de exacerbaciones o descompensaciones y cómo afectan a su calidad de vida”, explica el Dr. Alcázar.

Y es que el objetivo de los neumólogos en el abordaje de esta enfermedad es doble: “A corto-medio plazo, queremos disminuir los síntomas y mejorar la tolerancia a la actividad física”, explica el Dr. Alcázar. “A largo plazo, queremos prevenir las crisis, mejorar la mortalidad y evitar que la enfermedad avance”. Las exacerbaciones, recordó “son momentos en los que el paciente tiene un incremento de los síntomas, más dificultad para respirar, durante varios días”. Esto provoca, en muchos casos, ingresos hospitalarios y, a lo largo de los siguientes tres meses, uno de cada diez pacientes fallece.

En este sentido, durante el Simposio se abordó la necesidad de evaluar el tiempo hasta el deterioro del paciente, un concepto “nuevo”, de acuerdo con el Dr. Alcázar, que trata de cuantificar cuánto tiempo pasa desde que se suministra un tratamiento hasta que el paciente vuelve a tener síntomas. Éste fue uno de los puntos centrales de la intervención del Dr. Mitra Vahdati-Bolouri, Global Medical Affairs leader de GSK, que explicó la necesidad de aumentar este tiempo con tratamiento farmacológico y apuntó que la doble broncodilatación ha demostrado eficacia en pacientes de EPOC moderados y graves, aumentando su función pulmonar y la capacidad de realizar ejercicio.

En cuanto a la ponencia del profesor Jones, se centró en la triple terapia (la combinación de dos broncodilatadores y un corticoide inhalado). El Dr. Jones habló de los beneficios de esta terapia y también de la necesidad de emplear marcadores para saber cuáles son los pacientes que más se pueden beneficiar de esta terapia, algo que ya es posible con un análisis de sangre.

El Simposio, en el que también participaron, como moderadores, el doctor Ciro Casanova, coordinador del Área de EPOC de la SEPAR y el doctor Juan Pablo de Torres, de la Clínica Universitaria de Navarra, finalizó con consenso entre todos los expertos reunidos sobre la necesidad de adecuar el tratamiento a las características de cada paciente. “Desde hace cinco años, hemos aprendido que no todos los pacientes de deben tratar igual. En algunos, el objetivo es eliminar síntomas; en otros, evitar exacerbaciones. Siempre debemos adaptarnos a sus necesidades”, concluye el Dr. Alcázar.