viernes, 3 de junio de 2016

La Junta de Andalucía promueve en Granada la movilidad sostenible en beneficio de la salud

Los consejeros de Salud, Aquilino Alonso, y de Fomento y Vivienda, Felipe López, han expuesto hoy en Granada las políticas que la Junta de Andalucía desarrolla para fomentar la movilidad sostenible en beneficio de la salud y mejorar así la calidad del aire en las ciudades andaluzas, lo que reducirá el riesgo de enfermedades asociadas a la contaminación.
Así lo han puesto de relieve en la apertura de la jornada ‘Tu salud nos mueve’, que se han celebrado durante la mañana de hoy en el Parque de las Ciencias, donde un grupo de expertos ha analizado las consecuencias de las emisiones de CO2 para la salud pública y ha abogado por un nuevo modelo de movilidad sostenible basado en el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie.
El consejero de Salud, Aquilino Alonso, ha explicado que con estas jornadas su departamento persigue evaluar el impacto positivo que tiene la movilidad sostenible para la salud de las personas, ya que no solo evita la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y disminuye la contaminación por ruido, sino que “la movilidad sostenible fomenta la relación entre las personas y la vida activa, con lo que esto mejora la salud de la ciudadanía”, ha dicho. Las jornadas se han celebrado ya en las ciudades de Málaga y Jaén.
La Junta promueve en Granada la movilidad sostenible en beneficio de la salud
Aquilino Alonso ha destacado que las estrategias de movilidad sostenible son decisivas, por lo que el Gobierno andaluz, trabaja desde sus diferentes departamentos, para priorizarlas. En este sentido, ha resaltado que los factores sociales, políticos o ambientales se encuentran relacionados con más del 40% de las enfermedades actuales, especialmente con las patologías crónicas como las respiratorias, cardiovasculares, cáncer o diabetes, así como los trastornos de salud mental.
Asimismo, Aquilino Alonso se ha mostrado convencido de que las políticas colaborativas “ayuden a prevenir enfermedades y, sobre todo, a promover formas de vida que mejoren la salud y el bienestar de las personas”. A las políticas de control de la contaminación del aire, las aguas o los alimentos, se suman otras estrategias preventivas y de promoción de la salud.
En este sentido, ha destacado que una de las conclusiones del Plan de Salud de la provincia de Granada resalta la necesidad de contar con estructuras para uso de transportes alternativos no contaminantes, como carriles bici o metro, que suponen un gran beneficio, por ejemplo en la calidad del aire, un tema de especial relevancia en Granada y su área metropolitana, donde se detectan valores altos de partículas en suspensión y de dióxido de nitrógeno, influenciado por el tráfico rodado y la actividad industrial.
El responsable sanitario se ha referido también al decreto de Evaluación de Impacto en Salud, la primera norma a nivel español y europeo de estas características, que ahora cumple su primer año. Dicha norma permite medir el impacto que tienen los programas, proyectos o edificaciones sobre el medio ambiente y la salud, determinando su viabilidad.
En el marco de este decreto, se han tramitado hasta el momento actual en Andalucía 82 expedientes de proyectos y 35 de planes urbanísticos. Concretamente, en Granada, hay que destacar la relevancia del proyecto de la empresa Rovi, así como los expedientes de municipios tan relevantes como Maracena, Guadix, Illar o Monachil, en el ámbito del planeamiento urbanístico,
Por otra parte, Aquilino Alonso ha puesto en valor el impulso que se da a las medidas de movilidad en el Plan de Salud Ambiental, así como en los planes integrales de diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares o salud mental. A su vez, este conjunto de estrategias se traducen en los planes locales de salud, de modo que, en Granada, se encuentran implantados en 26 municipios (Baza, Loja, Cullar Vega, Santa Fe, Pinos Puente, Íllora, Padul, Huétor Tajar, Colomera, Monachil, Cenes de la Vega, La Zubia, Armilla…).
Por su parte, López ha indicado que este asunto es más que pertinente en una ciudad como Granada, que “en los próximos meses vivirá una transformación radical en su sistema de movilidad gracias a la puesta en marcha del metro”. “Para que nos hagamos una idea”, continúa López, “el metro tendrá el mismo efecto en la calidad del aire como si plantáramos 15.500 árboles en el área metropolitana”.
Las jornadas ‘Tu salud nos mueve’ apuestan por unos modelos de movilidad que tengan a corto y medio plazo impactos muy positivos en la salud de la ciudadanía, expresados tanto en disminución de mortalidad como de ingresos hospitalarios por enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
El tráfico rodado y, sobre todo, la dependencia del vehículo privado y de los derivados del petróleo, es una de las fuentes principales de contaminación atmosférica en las ciudades. Un vehículo medio, con combustible derivado del petróleo, emite por su tubo de escape una combinación de más de 1.000 sustancias contaminantes, entre las que destacan por su nocividad el CO2, que disminuye la capacidad de transporte de oxígeno por la sangre, y los óxidos de nitrógeno (NOx), que irritan el sistema respiratorio y aumentan la susceptibilidad a las infecciones respiratorias. Además, uno de los contaminantes con mayores efectos sobre la salud son las partículas en suspensión, denominadas partículas inhalables, generadas por los vehículos diesel.
En la ciudad de Granada, suponiendo que los desplazamientos medios de los vehículos que se retirarán de la calle son de 8 kilómetros, y que el 25% de los desplazamientos en metro procederán del coche, se evitará una cantidad importante de emisiones de óxidos de nitrógeno (4,9 Tm menos de NOx al año) y de micropartículas en suspensión (0,43 Tm menos al año), que penetran en los pulmones hasta los bronquiolos, los bloquean y evitan el paso del aire, los cual conlleva un deterioro en los sistemas de defensa del organismo, daños en el tejido pulmonar, asma y carcinogénesis.
La apuesta por un nuevo modelo de movilidad, que se ha analizado en la jornada convocada al respecto, exige medidas de reducción del tráfico privado, dando prioridad al transporte público y a los medios no motorizados; así como la mejora de la eficiencia energética, apostando por las energías alternativas a los combustibles fósiles.
Esto implica tanto medidas en las políticas de infraestructuras y nuevas tecnologías, como un cambio de gestión en las áreas metropolitanas andaluzas, que es donde se concentran los problemas derivados de la contaminación atmosférica, así como un cambio en los hábitos y estilos de vida hacia un modelo más saludable.