sábado, 21 de mayo de 2016

Un total de 486 estudios clínicos se pusieron en marcha el año pasado para mejorar la calidad de vida de los pacientes


Un total de 486 estudios clínicos se pusieron en marcha el año pasado para mejorar la calidad de vida de los pacientes
Los profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía pusieron en marcha, en 2015, un total de 486 estudios clínicos en todo el territorio andaluz con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes con nuevas alternativas terapéuticas que mejoren los tratamientos vigentes y contribuir a encontrar soluciones a algunas patologías que a día de hoy carecen de cura. Esta cifra representa casi un 19% (18,8%) más en relación a 2014.
Estos trabajos de investigación se realizan en los centros asistenciales, los hospitales y los laboratorios especializados que existen en la red sanitaria pública de Andalucía y, en muchos de ellos, están involucrados también centros e institutos de investigación vinculados a la Consejería de Salud.
Además, en el seno del sistema sanitario se han creado cinco unidades de investigación clínica en fases tempranas, espacios especializados destinados, concretamente, al desarrollo de ensayos clínicos en fase I y II (las primeras etapas de la investigación con un fármaco en pacientes sanos y enfermos). Estas unidades son fruto del compromiso de la Consejería de Salud con las investigaciones de este tipo, ya que estas etapas iniciales permiten ofrecer tratamientos innovadores en fases muy tempranas a pacientes con patologías que carecen de alternativa terapéutica. Las investigaciones en estas fases aportan, además, un destacado conocimiento científico ya que suelen arrojar resultados de gran valor para el desarrollo del proyecto.
Estas unidades especializadas se encuentran en las provincias de Cádiz, Córdoba, Málaga, Granada y Sevilla en las que actualmente se están desarrollando 36 ensayos. En total, en el conjunto del territorio nacional, hay 37 unidades de investigación de estas características, con unas condiciones de calidad y seguridad específicas para el trabajo que se desarrolla en ellas.
Específicamente, de los 486 estudios, 288 son nuevos ensayos clínicos, 180 son estudios de posautorización y 18 son investigaciones clínicas con productos sanitarios. Estos trabajos de investigación, -liderados por cerca de 300 profesionales en el rol de investigadores principales-, se centran en diversas áreas, como por ejemplo, oncología, neurología, hematología, endocrinología y nutrición o cardiología, entre otras.
Los ensayos clínicos que se han puesto en marcha permiten conocer en profundidad problemas de salud de gran impacto para la ciudadanía, por lo que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía apuesta por la investigación en este campo. Asimismo, la inversión en investigación biomédica funciona como motor de desarrollo económico y social de la región y sus resultados revierten en el beneficio de la población. La investigación clínica es esencial para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas que permitan avanzar en el tratamiento de las enfermedades.
Para la realización de estos ensayos clínicos, Andalucía se ha adaptado a la normativa actual con la que se regula esta actividad. Así, el Real Decreto 1090/2015, de 4 de diciembre, surgió para adaptar la legislación española con el objetivo de hacer viable la aplicación actual y futura del Reglamento del Parlamento Europeo y desarrollar aquellos aspectos que el reglamento deja a la legislación nacional. En este contexto, desde la comunidad autónoma andaluza, comprometida con la investigación clínica de calidad y con la seguridad de los pacientes, ha desarrollado una serie de medidas con el fin de homogeneizar y simplificar la realización de ensayos clínicos sin perjuicio de la seguridad y protección de los pacientes.
Así, se han organizado reuniones, sesiones informativas, talleres y cursos especializados para los profesionales sanitarios con el objetivo de que actualicen sus conocimientos en el ámbito de los ensayos clínicos y que estén al día de todas las novedades al respecto. Con estas acciones se contribuye a la profesionalización de quienes desarrollan estudios clínicos en la comunidad, garantizando una atención de calidad a los usuarios del sistema sanitario público.
Del total de estudios clínicos que se pusieron en marcha en 2015, cabe destacar que la investigación clínica independiente de la industria ha experimentado un incremento notable en el seno del Sistema Sanitario Público de Andalucía. En 2015 se ha duplicado el número de estos estudios pasando de los 18 del año anterior a los 35,  lo que pone de manifiesto un creciente interés por los profesionales sanitarios a la hora de realizar estas investigaciones. La importancia de los estudios clínicos independientes radica en que con ellos se genera conocimiento complementario sobre medicamentos que son relevantes para el sistema de salud. A través de ellos, se pueden evaluar aspectos como su eficacia, seguridad y eficiencia; el patrón de uso y las posibles mejoras. Entre estos 35 estudios clínicos independientes se contabilizan los ensayos clínicos en terapias avanzadas, un campo en el que Andalucía es pionera.