lunes, 16 de mayo de 2016

Sólo un 30% de las personas que padecen hipertensión arterial están diagnosticadas

Con motivo del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, que se celebra mañana, el Hospital Vithas Xanit Internacional, perteneciente al grupo sanitario Vithas, recuerda la importancia de diagnosticar esta patología que afecta actualmente a uno de cada tres adultos, aunque sólo está diagnosticada en un 30% de las personas afectadas.

“La hipertensión arterial es una enfermedad muy prevalente, y con mayor incidencia a medida que aumenta la edad de la población, a menudo infradiagnosticada y con importantes repercusiones sobre la calidad de vida y la mortalidad de los pacientes que hace que sea muy importante diagnosticarla a tiempo para tratarla de forma adecuada”, explica la Dra. Tamara Moreno, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Xanit Internacional, quien añade que “una sencilla prueba como puede ser la toma de la tensión arterial del paciente puede ayudarnos a diagnosticarla a tiempo para tratarla de forma adecuada y prevenir sus consecuencias, que en ocasiones pueden llegar a ser incluso mortales para el paciente pero que con un adecuado tratamiento puede ayudarle a llevar una vida completamente normal”.

“Uno de los principales problemas de la hipertensión arterial es que suele ser asintomática y silente por lo que, al no presentar síntomas visibles, es difícil detectarla salvo en controles rutinarios, cuando una persona acude a la atención sanitaria por otro motivo. Se trata de una patología que causa cada año 9,4 millones de muertes en el mundo, siendo responsable además del 45% de los ataques al corazón y del 51% de los ictus hemorrágicos (derrames cerebrales), según la Organización Mundial de la Salud. Por eso insistimos en la importancia de medir la tensión arterial de forma periódica, sobre todo en personas mayores de 65 años, que son más propensas al desarrollo de esta patología. No obstante, cuando la hipertensión es muy elevada o ha dañado órganos como el ojo, riñón, corazón o cerebro pueden aparecer síntomas como náuseas, vómitos, cefalea, dolor torácico, confusión, pérdida de visión o visión borrosa, sensación de mareo o desvanecimiento”, explica la Dra. Moreno.

Una vez detectada esta patología, es importante calmar al paciente y hacerle entender que existe tratamiento para la hipertensión arterial. “Si hablamos del tratamiento de la hipertensión arterial, éste puede dividirse en dos pilares: tratamiento farmacológico y no farmacológico. El tratamiento no farmacológico de la hipertensión arterial se basa en una modificación del estilo de vida: control de sobrepeso, evitar consumo excesivo de sal, limitar el consumo de grasas saturadas, aumentar el consumo de grasas poliinsaturadas así como de frutas y verduras, realizar ejercicio físico diario, evitar el hábito tabáquico o limitar el consumo de alcohol pueden ayudarnos a controlar nuestra tensión arterial”, explica la especialista en medicina interna. “Respecto al tratamiento farmacológico se basa en fármacos capaces de disminuir la presión arterial de forma mantenida, siendo su médico el encargado de administrarle, según las características del paciente, el tipo de fármaco y la dosis a emplear”, añade.