domingo, 29 de mayo de 2016

Los médicos españoles piden acabar con el desgobierno de la sanidad pública

Los centenares de médicos llegados de toda España que han participado en el XII Congreso de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, celebrado este fin de semana en La Coruña, han manifestado insistentemente en sus debates la necesidad de poner fin al “desgobierno” actual de la sanidad pública, dado que el órgano que en teoría debería hacer posible su armonización (el llamado Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud) se ha demostrado incapaz de poner de acuerdo a todas las comunidades autónomas en aspectos como política de personal o la cartera de servicios que se ofrece a los ciudadanos.

“Situaciones como que unas CCAA dediquen un presupuesto anual per cápita de 1.600 euros, mientras otras no llegan a los 1.000 no son nada fáciles de comprender y además contribuyen a generar desigualdad”, ha resumido el secretario general de CESM, Francisco Miralles, reelegido en la asamblea general que tuvo lugar al final del encuentro para seguir desempeñando el primer cargo ejecutivo de la entidad.

Junto a él, el quinteto rector del sindicato líder entre los médicos españoles estará integrado por Tomás Toranzo (presidente), Ángel Tocino (vicepresidente), Gabriel del Pozo (vicesecretario general) yLorenzo Arracó (Secretario de Finanzas y Servicios).

Entre las conclusiones elaboradas al término de la cita congresual se incluye, en efecto, la urgencia de que CESM inste a un debate político sobre la sanidad pública con vistas a garantizar su sostenibilidad y evitar la quiebra del modelo actual, afectado por una clara insuficiencia presupuestaria y creciente escasez de medios humanos y técnicos para hacer frente con solvencia a la cada vez mayor demanda social de cuidados médicos.

Los médicos denuncian que los políticos siguen siendo incapaces de llegar un Pacto de Estado en sanidad pese a que existe un amplio consenso en la sociedad, y también entre los propios partidos, sobre el rumbo a seguir.

Los objetivos de tal pacto político deben ser, a juicio de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), organizadora del Congreso, los siguientes:

- Una sanidad con gestión pública y con presupuestos suficientes para garantizar el derecho de todos los ciudadanos a recibir una asistencia de calidad.

- Un nuevo modelo de financiación de acuerdo con los principios de cohesión territorial, igualdad y equidad en el acceso a las prestaciones.

- Un órgano auténtico de gobierno que vertebre a los 17 servicios autonómicos de salud, facultad ésta que corresponde por ley al Consejo Interterritorial pero que hasta ahora se abstenido de ejercer.

Mejorar la eficiencia del SNS mediante un plan de reformas que contemple la reducción al mínimo de la burocraciala coordinación entre los niveles de atención primaria y especializada, y la adecuadaplanificación de los recursos humanos y técnicos.

Definir una cartera común de prestaciones para todo el país.

Tarjeta sanitaria individual común para todo el SNS, en la que debería estar incorporada el historialde cada paciente.

- Garantizar la libre movilidad de pacientes y profesionales.

Dicho pacto no ha sido posible hasta ahora porque los principales partidos, de puertas hacia dentro, reconocen su necesidad pero luego no se resisten a utilizar la sanidad como objeto de confrontación política permanente.


DERIVA DEL SISTEMA

El presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, encargado de clausurar el XII congreso de CESM, abundó también en la deriva en la que ha entrado el SNS, y aportó al respecto un dato que resulta muy ilustrativo. Recordó que en 1985 el gasto en personal representaba el 57% del total y el de farmacia se situaba en el 16%, y que desde entonces ambos porcentajes han experimentado una evolución inversa hasta situarse en el pasado año en el 42% (gasto en potencial humano) y el 35% (adquisición de medicamentos).

“Este decalage no se da en ningún otro país”, añadió, dando a entender que el SNS español no está bien gestionado y adolece de una debilidad política para hacer frente al chantaje del “conglomerado financiero que hoy son los laboratorios internacionales”, a los que llegó a comparar con los bandoleros de antaño, “esos que daban a elegir entre ‘la bolsa o la vida’”.

En esta misma línea, Sendín abogó por que los médicos no den de lado nunca el gran componente ético de su ejercicio y denuncien con toda la intensidad que haga falta la escasez de recursos que tienen a su disposición para atender debidamente a los ciudadanos.  “Porque nosotros -comentó- no nos dedicamos a plantar tomates o a hacer tornillos, que siempre son reemplazables, sino a curar pacientes cuya vida, y hay casos lamentablemente reales, puede estar en riesgo si no se actúa con la premura necesaria”.

Para hacer frente a esta situación, el presidente de la OMC planteó la necesidad de que “todos los médicos participemos en lo que es de todos, esto es, en organizaciones que integren nuestras tres facetas: la científica, la ética y la profesional”. Con ello aludía expresamente al Foro de la Profesión Médica, en la que los colegios médicos y CESM trabajan codo a codo con las sociedades científicas y el mundo académico (decanos y estudiantes de Medicina) en la tarea de mejorar con un planteamiento integral él ejercicio de los facultativos españoles”.

Como ya ha hecho explícito en otras ocasiones, el máximo representante institucional de los médicos españoles declaró en este punto su “comunión” con el sindicalismo profesional que encarna CESM, y se mostró convencido de que ambas organizaciones seguirán implicadas, “y avanzando”, en el objetivo de que los médicos actúen con una sola voz a la hora de propugnar soluciones a todo lo que les concierne, “que es mucho, puesto que en ello se incluye tanto nuestra propia situación como el hecho de que queremos ser garantes de la calidad de atención que merecen los ciudadanos”.

La sintonía entre OMC y CESM se puso también de relieve en los discursos de clausura del secretario general y del nuevo presidente de esta organización. Ambos coincidieron en el diagnóstico hecho por Sendín, así como en actuar de ariete desde el sindicalismo profesional para dignificar las condiciones en que llevan a cabo su trabajo los médicos españoles.


Fuentes: CESM