jueves, 12 de mayo de 2016

LOS EXOESQUELETOS ROBOTIZADOS PERMITIRÁN A LAS PERSONAS CON LESIONES NEUROLÓGICAS VOLVER A CAMINAR

Móviles inteligentes, coches que aparcan solos… las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente en los últimos años la manera en la que concebíamos el mundo. Como es obvio, esta revolución tecnológica no ha pasado desapercibida en el ámbito médico, que se ha apoyado en el desarrollo tecnológico para buscar tratamientos alternativos para facilitar la vida a las personas con lesiones incapacitantes. Es el caso de los exoesqueletos robotizados, un elemento rehabilitador para mejorar la marcha en personas con daño neurológico. A propósito de estos nuevos dispositivos, el doctor Ángel Manuel Gil Agudo, Jefe del Servicio de Rehabilitación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, participó en una conferencia del 54 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).
 “Nos acercamos a un futuro en el que las personas con algún tipo de daño neurológico van a poder volver a caminar”, destacó el doctor Gil Agudo,  de hecho, “los dispositivos que hay ahora mismo en el mercado ya lo permiten”.  El experto se declara muy optimista en ese ámbito, “quizá porque me dedico a la investigación y estoy viendo al ritmo que están avanzando todas las novedades que se implementan actualmente”.
 No obstante, esas herramientas todavía no tienen un uso extendido, lo que provoca que ahora mismo sean dispositivos de muy alto precio. “Se trata de una tecnología muy reciente y todavía no se ha demostrado con certeza su aplicabilidad clínica, algo que es fundamental para su implantación en los hospitales y centros sanitarios”, aunque si se comenzase a generalizar su uso, el coste de producción podría descender de manera notable.

Las novedades en el ámbito de los exoesqueletos buscan conseguir que estos dispositivos  maduren en robustez, funcionamiento y prestaciones, y tratan de que sean elementos cada vez menos robóticos y obedezcan a órdenes emitidas por la persona, bien sea por la detección de comandos cerebrales o la detección de actividad muscular residual que sirva para modular el funcionamiento de los dispositivos.
En este sentido, se antoja fundamental el estudio de la biomecánica, una rama de las ciencias de la salud que intenta estudiar cómo funciona el cuerpo humano desde el punto de vista físico o mecánico. “Esta disciplina crea datos objetivos de cómo funciona una terapia y sirve para ajustar, prescribir y definir secuelas permanentes”, señala Quim Chaler, miembro de la junta directiva de SERMEF. La investigación en este campo avanza al ritmo de las nuevas tecnologías, y en los últimos años ha aumentado el conocimiento porque se está tecnificando más la evaluación en el entorno de la rehabilitación, “aunque todavía queda mucho trabajo por hacer”.

España, a la vanguardia
Tal y como señala el doctor Gil Agudo, España está entre los países que cuentan con una tecnología más avanzada en esta materia, “tenemos peso tanto a la hora de presentar nuevos dispositivos como a la hora de presentar eventos en los que se reúnen los mayores expertos a nivel mundial”.  A pesar de tratarse de un país que ha trabajado en el desarrollo de estos dispositivos, “todavía hay que trabajar tanto la validación clínica como la robustez de estos artefactos, dos aspectos en los que queda aún mucho margen de mejora.
Por último, el doctor quiso lanzar un llamamiento a los especialistas en la materia para que tengan conocimiento de todas las novedades que se están dando, se sientan involucrados y participen de manera plena en este paso, “los tecnólogos han puesto a nuestra disposición nuevas herramientas, ahora nos corresponde a los clínicos concretar los casos que tengan una probada eficacia clínica”. En este sentido, “sería importante que los médicos rehabilitadores vayamos incorporando, en la medida de lo posible, este campo a nuestra materia de trabajo diaria”.