lunes, 30 de mayo de 2016

Los andaluces conocen la retinopatía diabética por encima de la media nacional



Con una creciente prevalencia en nuestra sociedad actual, la diabetes mellitus es la enfermedad metabólica más frecuente a nivel mundial y, sin embargo, no existe suficiente concienciación sobre el impacto de esta enfermedad en el organismo. El hecho de que la complicación más común de la diabetes, la retinopatía diabética (RD), sea la primera causa de ceguera en adultos menores de 50 años es un dato que desconocen 7 de cada 10 españoles, según se desprende de la Encuesta sobre Edema Macular Diabético, representativa de todo el territorio nacional, que ha promovido Bayer, con el aval de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), la Red de Grupos de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria (RedGDPS) y la Federación Española de Diabéticos (FEDE). Los resultados se han presentado hoy por primera vez, bajo el lema “Mira más allá de la Diabetes”.

En la encuesta han participado 1.000 personas de 30 a 65 años, de las que el 49% aludían tener diabetes o conocer algún caso cercano con la enfermedad. Aunque el 71% asocian la diabetes con el riesgo de ceguera, solo 3 de cada 10 sabe con precisión que un paciente con diabetes debe realizarse una revisión oftalmológica al menos una vez al año, y solo un 32% había oído hablar de la retinopatía diabética. De hecho, entre la población más joven, de 30 a 49 años, un 30% considera que no es la retinopatía diabética, sino el glaucoma, la principal causa de ceguera en pacientes con diabetes.

En concreto, Andalucía supera a la media nacional en conocimiento de la retinopatía diabética, ya que casi un 40% de los encuestados de esta comunidad autónoma han contestado de forma afirmativa, y destacan por encima de la media nacional en la concienciación sobre el impacto que este trastorno puede generar en la realización de tareas domésticas, en la conducción y en la posibilidad de leer y ver la televisión.

Sin embargo, los andaluces son de los encuestados que más dicen desconocer la frecuencia con la que un paciente de diabetes debe revisarse la vista.

Ante esta situación, los pacientes insisten en la necesaria apuesta por la prevención. Como afirma el presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE), Andoni Lorenzo, "la prevención debe ser el camino para evitar posibles complicaciones vinculadas a la diabetes. Especialmente, después de conocer los resultados de esta encuesta que reflejan que a pesar de que los ciudadanos saben, en un porcentaje bastante alto, que la ceguera es una posible complicación relacionada con esta patología, tan sólo el 26% conoce la recomendación oficial de revisarse la vista una vez año; esto es grave y debemos trabajar paran que este porcentaje crezca".

¿Sabemos qué es la retinopatía diabética y su principal complicación?

La RD afecta a los vasos sanguíneos de la retina, que pueden terminar acumulando líquido y lípidos en la zona central de la mácula, la zona responsable de la visión central nítida, produciendo lo que se denomina edema macular diabético (EMD).

El EMD puede afectar tanto a los pacientes con diabetes tipo 1 como con diabetes tipo 2, pero solo 1 de cada 5 personas, a nivel nacional, es consciente de este riesgo, que la población vincula más con la diabetes tipo 2 (en un 56%).

“Los resultados de la encuesta ponen de manifiesto la necesidad de tomar mayor conciencia sobre el impacto de las complicaciones de la diabetes en la retina, ya que un tercio de los pacientes diabéticos desarrolla retinopatía diabética y, de ellos, otro tercio de los pacientes sufre edema macular diabético”, explica el Dr. Alfredo García-Layana, secretario de la SERV.

El diagnóstico precoz puede evitar daños irreparables

El presidente de la SERV, Prof. José María Ruiz Moreno, hace hincapié en que un diagnóstico precoz es fundamental para evitar la pérdida irreversible de la visión. “Para ello, se están organizando en España campañas de cribado entre los pacientes diabéticos, mediante fotografía del fondo del ojo con un retinógrafo. A partir de ahí, si se diagnostica precozmente la retinopatía antes de que el paciente pueda tener síntomas, se le deriva al oftalmólogo para las pruebas específicas de diagnóstico del edema macular, que se detecta mediante tomografía de coherencia óptica, una prueba de gran fiabilidad y que no crea molestias en el paciente”. En algunos casos, es necesario completarla con una prueba más invasiva, la angiografía fluoresceínica, que consiste en introducir un colorante en el torrente circulatorio y la realización de una secuencia fotográfica del fondo de ojo. Esta prueba nos informa del estado de la circulación retiniana.

En cuanto al tratamiento, el Prof. Ruiz Moreno puntualiza que, “si se realiza a tiempo, los resultados en el mantenimiento de una visión útil son mucho mejores que si la terapia es tardía”. En la actualidad, un número muy bajo de pacientes con edema macular diabético se trata con fotocoagulación con láser, que hasta hace unos años era la única terapia, y la mayoría de los pacientes  recibe la opción terapéutica más novedosa, la inyección intravítrea de fármacos antiangiogénicos dirigidos a la diana VEGF (factor de crecimiento vascular endotelial) que actúa bloqueando esta proteína desencadenante del EMD. Asimismo, otro de los tratamientos indicados para el EMD son los implantes de corticosteroides.

El papel clave desde Atención Primaria

¿Qué se puede hacer desde la consulta de Atención Primaria? Como puntualiza el Dr. Joan Barrot, coordinador de Cataluña de la Red de Grupos de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria (RedGDPS), “es fundamental mejorar la formación de los médicos de familia en la lectura de las retinografía para mejorar el abordaje de la retinopatía diabética. Somos la clave de los programas de cribado y de las revisiones periódicas del fondo de ojo, pues los pacientes con EMD a menudo acuden a nuestras consultas por presentar síntomas visuales”.

“Desde Bayer consideramos fundamental concienciar acerca del diagnóstico precoz del edema macular diabético, ya que un paciente puede perder hasta dos líneas de visión en los dos primeros años de desarrollo de la enfermedad1 si no recibe tratamiento, pero en la actualidad contamos con opciones terapéuticas que pueden reducir el impacto en la visión, y por tanto mejorar la calidad de vida de lospacientes“, apunta Carlota Gómez, directora de comunicación de Bayer España.