viernes, 6 de mayo de 2016

LAS MUJERES CON CÁNCER OPTAN CADA VEZ MÁS POR UNA PELUCA ONCOLÓGICA PARA SALVAGUARDAR SU IMAGEN

 El próximo domingo 8 de mayo se celebra el Día Mundial del Cáncer de Ovario. Diagnosticado anualmente a casi un cuarto de millón de mujeres en todo el mundo, uno de los efectos secundarios que más afecta emocionalmente a este tipo de pacientes es la pérdida del cabello. Si bien socialmente se acepta a un hombre sin pelo, no así a la mujer. La mujer sufre la pérdida del cabello como una vivencia negativa, de pérdida de feminidad. Es para ella un proceso anulador, que limita sus posibilidades de relacionarse y con ello llega incluso de forma añadida la depresión (según datos del estudio realizado por la compañía Advira). A la dureza de la enfermedad por cáncer de ovario se suma por tanto el desequilibrio emocional, la angustia, ansiedad o depresión al verse ante el espejo sin pelo.

¿Qué puede hacer una mujer ante esta situación? Ponerse en manos de profesionales. Cuando la enfermedad irrumpe en nuestras vidas, lo primero que hay que hacer es subir el ánimo, vernos bien, seguir con nuestro ritmo habitual y que en el día a día nos afecte lo menos posible la pérdida de pelo. En esta búsqueda de la normalización, la imagen adquiere un importante protagonismo. No importa cuán advertidas y preparadas estemos de antemano para enfrentarnos al cáncer, que siempre vamos a sufrir una conmoción terrible en cuanto empieza a caerse el pelo.

Llegado el momento, es mejor concentrar todas las energías en superar la enfermedad y dejar en manos de profesionales de la estética capilar la normalización de la imagen. Vernos bien sube la autoestima y genera fuerzas para afrontar esta complicada etapa de la vida.

“Desde el mismo momento en el que a una mujer se le diagnostica cáncer hasta que empieza su tratamiento de quimioterapia, apenas tiene tiempo de decidir qué hacer con su imagen, -comenta Alberto Jarillo, Director General de Natural Hair Center”. “Se dirimen entre optar por una peluca, un pañuelo o un gorro. La mayor parte de las mujeres de hoy en día trabajan, se relacionan con numerosas personas, tienen hijos pequeños a los que no quieren asustar sin pelo, etc., no están dispuestas a dar lástima, que les miren y traten de manera diferente en el trabajo y en casa. En definitiva, -concluyó-, quieren pasar inadvertidas, que nadie sepa que están atravesando por una situación así”.

Como norma general, esto es lo que sucede con el cabello de las personas que deben tratarse con quimioterapia: transcurridos 15 días del primer ciclo, se empieza a perder el pelo; de dos a tres semanas después de terminar el tratamiento definitivamente, aparece una pelusa suave; un mes después, el cabello comienza a crecer a su ritmo normal; y dos meses después de finalizar el tratamiento, el cabello habrá crecido hasta 2cm.

OPTAR POR LA PELUCA ONCOLÓGICA
Sentirse a gusto con uno mismo es fundamental a la hora de enfrentarse a una enfermedad como el cáncer de ovario. El aspecto físico y el cuidado capilar es muy importante para sentirse seguras y afrontar con mayor entereza esta etapa de la vida. Es el momento de pensar en el uso de una peluca de pelo natural y prepararse para usarla. Aunque creamos que la peluca oncológica únicamente la llevaremos unos meses, lo cierto es que recuperar la imagen nos llevará al menos un año.
La experiencia de Natural Hair Center durante más de 30 años fabricando pelucas y sistemas de integración capilar es que las mujeres que padecen o han padecido cáncer optan cada vez más por una peluca oncológica.

El pasado año se cumplió el 30 Aniversario de la fabricación de la primera peluca oncológica de pelo natural en España. El artífice de este hito en el sector de la Estética Capilar es Hipólito Jarillo, fundador de Natural Hair Center (NHC). Es la única empresa en nuestro país que cuenta con fábrica propia de pelucas de pelo natural europeo y sistemas de integración capilar hechos a medida. Desde el año 1985 son pioneros y expertos en la fabricación de pelucas oncológicas. Su razón de ser como compañía es la normalización de la imagen de las personas de manera natural.

RECOMENDACIONES PARA LA MEJOR ELECCIÓN
Antes de empezar a recibir quimioterapia, lo primero que debería hacer una mujer diagnosticada de cáncer es acudir a un Centro de Estética Capilar, donde profesionales como los de Natural Hair Center podrán antes de que se caiga el pelo, examinar su textura, grosor, color y estilo. De esta manera buscarán el pelo natural que más se asemeje al de la paciente y conseguirán que no se note nada cuando lleve la peluca.

Es mejor decidirse por una peluca de pelo natural que sintética. Las de pelo natural son las únicas que pueden devolver la naturalidad habitual. Su calidad, textura y fácil manejo marcan la diferencia con las sintéticas. Son muy resistentes, pueden ser lavadas y teñidas, permitiendo incluso cambiar de look sin miedo a dañarlas. Las sintéticas no reúnen estas prestaciones.

Por otra parte, los médicos desaconsejan el uso de pegamento para fijar las pelucas por la agresión que produce en la piel. Las pelucas de Natural Hair Center, como están hechas a medida del paciente y se fabrican en base a su anatomía craneal, no necesitan sujeciones adhesivas. La peluca se adaptará perfectamente a la paciente, por lo que no se moverá en ningún momento.
  
En cuanto a su mantenimiento, es muy importante un buen cuidado para su conservación y duración. Es muy sencillo ya que pueden lavarse, teñirse o peinarse sin problema gracias a su resistencia. Es suficiente con lavarla e hidratarla de igual forma que el propio pelo.