sábado, 28 de mayo de 2016

La HTA requiere nuevos objetivos terapéuticos para tipos concretos de pacientes y definir las opciones de tratamiento más útiles

La HTA requiere nuevos objetivos terapéuticos para tipos concretos de pacientes y definir las opciones de tratamiento más útiles. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la reunión ‘Actualización en Riesgo Cardiovascular (RCV)’ dirigida a profesionales de Atención Primaria que se ha celebrado recientemente en Tarragona y que cuenta con la colaboración de la compañía biomédica Pfizer.

La hipertensión arterial (HTA), es una patología prevalente en las consultas de Atención Primaria. Por esta razón, la reunión, dirigida a profesionales sanitarios, ha actualizado los avances más importantes en HTA resistente, en pacientes de edad avanzada y/o diabetes.

Durante la jornada, se ha analizado la situación actual de la HTA: su prevalencia, el porcentaje de pacientes tratados, el de controlados adecuadamente y los datos de adherencia y cumplimiento del tratamiento prescrito por el facultativo responsable del seguimiento. Además, se ha revisado la adecuación de los tratamientos pautados hacia los objetivos de control establecidos y se ha debatido sobre las recomendaciones establecidas en las Guías de Práctica Clínica y la prescripción real en las consultas de Atención Primaria.

En este sentidoel doctor Alejandro de la Sierra, Profesor de Medicina de la Universidad de Barcelona y Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Mutua Terrassa señala que, “actualmente, los retos más urgentes en el abordaje de la HTA se refieren al establecimiento de unos objetivos terapéuticos más ambiciosos, qué pacientes deben ser candidatos a dichos objetivos y qué opciones de tratamiento pueden ser más útiles para conseguirlo”.

Los participantes en la reunión han contado con un panel de discusión para debatir sobre estas cuestiones y han revisado extensamente las diferencias existentes entre los distintos tipos de pacientes con HTA como pueden ser los de edad avanzada, los que padecen diabetes o los que tienen HTA resistente.

Debido a la cronicidad del tratamiento de la HTA, es fundamental que el régimen antihipertensivo se paute con indicación correcta y el paciente lo tome adecuadamente para conseguir los objetivos de control. Las combinaciones farmacológicas en HTA, además de conseguir descensos mayores de presión arterial y mantenidos durante las 24 horas, facilitan el régimen terapéutico, ya que se ha demostrado que el cumplimiento empeora cuanto mayor es el número de comprimidos al día.

Respecto a los últimos datos publicados en referencia al manejo de la HTA, el doctor de la Sierra considera:“aunque la evidencia es menor en algunos grupos de pacientes como los diabéticos o los que han sufrido un accidente vascular cerebral, algunos datos indican que un mayor descenso también podría ser beneficioso en estos grupos, especialmente los primeros. En los pacientes de mayor edad, es necesaria una mayor precisión individualizando el tratamiento y sus objetivos en función de las características individuales, tales como comorbilidad, salud general, dependencia, etc.”.

Por otra parte, se ha señalado que el problema de la adherencia es multifactorial y requiere de una aproximación sobre varios aspectos. El primero de los aspectos es la implicación del paciente y su entorno en su cuidado y tratamiento y el segundo sería el terapéutico. Al respecto, el doctor de la Sierra señala que “hay que mejorar la implicación del paciente y su entorno, facilitándole una mayor información sobre los peligros de los factores de riesgo y los beneficios de su corrección”. Y añade: “debemos ayudar al paciente a modificar su estilo de vida hacia aquellos más saludables que ayuden a prevenir la enfermedad y corregir los factores de riesgo”.

Respecto al papel del tratamiento considera que “los profesionales debemos buscar un esquema terapéutico que sea bien tolerado, interfiera lo mínimo con la calidad de vida y sea efectivo en la reducción de las cifras tensionales. Cuando son necesarios varios fármacos de forma concomitante, la simplificación de dicho tratamiento en forma de combinaciones fijas en un solo comprimido puede ser de ayuda para mejorar la adherencia”.

En cuanto a la selección de pacientes que necesitan ser tratados, qué objetivos terapéuticos deben conseguirse y cómo seleccionar de la forma más adecuada los fármacos y sus posibles combinaciones, de la Sierra señala: “se mencionan las razones por las que una selección de las clases terapéuticas que bloquean el sistema renina-angiotensina, especialmente los antagonistas del receptor, acompañados en los casos necesarios de un antagonista del calcio y de un diurético como tercera opción puede ser una opción sencilla y válida para conseguir controlar a la mayoría de pacientes”.