sábado, 28 de mayo de 2016

Congreso ISTH: celebración del centenario del descubrimiento de la heparina



La heparina es el medicamento más usado en la prevención y el tratamiento de la trombosis. Está en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud y se calcula que salva más de 100 millones de vidas todos los años. Aún así, recientes estudios demuestran que no existe una respuesta estándar al tratamiento con heparina y que éste se debería adaptar a cada paciente para mejorar aún más su eficacia y seguridad. 
Hemos podido confirmar, mediante el análisis del plasma, que hay individuos en los que la heparina apenas tiene efecto y otros que tienen una respuesta excesiva a ella”, declara el Prof. Coen Hemker, bioquímico y profesor emérito de la Universidad de Maastricht, que añade: “Esta variación en la respuesta a la heparina se debe a que existe una variación en la cantidad de trombina que genera cada individuo”. La trombina es una proteína de la sangre que, por una parte, activa las células que forman los trombos (plaquetas) y por otra, hace que se coagule el plasma, por lo que es un factor determinante en el equilibrio trombosis-hemorragia. De hecho, se ha demostrado que, a más producción de trombina, más riesgo de trombosis. 
Por este motivo, el Prof. Hemker insiste en la necesidad de administrar las dosis de este fármaco de forma personalizada: “La heparina es un medicamento centenario con una sólida base científica y altamente contrastado en eficacia y seguridad. Pero si se personalizara su administración en función de la trombina generada por cada paciente, se mejoraría aún más su efecto y perfil de seguridad”. 
Es la principal conclusión de la conferencia magistral que el Prof. Hemker ha impartido en elCongreso de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH, en inglés) que tiene lugar en Montpellier (Francia), dedicada al “Pasado, presente y futuro de la Heparina”, con motivo de la celebración del Centenario de su Descubrimiento. La sesión ha contado con cerca de 1.000 asistentes y con la colaboración de Bioibérica
“Existen muy pocos medicamentos descubiertos hace cien años y que todavía estén en uso clínico generalizado. Y la heparina, además, podemos afirmar que es un fármaco con futuro porqué, aparte de su actividad anticoagulante, se están investigando nuevas aplicaciones en enferemedades que cursan con un componente inflamatorio importante”, explica el Prof. Hemker. 
La heparina es el anticoagulante más usado en la prevención y el tratamiento de la trombosis. Según datos de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia, 1 de cada 4 personas en el mundo fallece por causas relacionadas con esta enfermedad que ya provoca más muertes anuales que el sida, el cáncer de mama y los accidentes de tráfico juntos. Concretamente, la enfermedad tromboembólica venosa es la segunda causa de muerte en pacientes con cáncer y la tercera en patologías vasculares. 
Principales hitos en la historia de la heparina:
 -        1916: Jay MacLean (Baltimore, Estados Unidos) descubre un fosfolípido con propiedades anticoagulantes, aislado del hígado canino.

-        1918: Willian H. Howell (Baltimore, Estados Unidos) consigue aislar otro anticoagulante polisacárido soluble en agua al que llamó "heparina". 
-        1939: se autoriza como medicamento en Estados Unidos.
-        1950: se utiliza de forma generalizada en la práctica clínica diaria.
-        1976: nace la heparina de bajo peso molecular.
-        1985: se hacen ensayos clínicos con la heparina de bajo peso molecular.
-        1996: inicio del tratamiento autoadministrable con la heparina de bajo peso molecular