lunes, 30 de mayo de 2016

El XII Congreso de CESM aprueba impulsar que la ‘Relación Médico-Paciente’ se considere “Bien Inmaterial de la Humanidad”

Los más de 50.000 facultativos españoles que han estado representados este fin de semana en el XII Congreso de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), celebrado en La Coruña y en el se ha pedido insistentemente a los políticos que se unan para impedir la quiebra de la sanidad pública, han resuelto también impulsar que la figura histórica de la relación médico-paciente llegue a ser considerada por la UNESCO como Bien Material de la Humanidad.

“Los cambios acaecidos desde el último tercio del siglo XX, incluidos los tecnológicos, las modificaciones sociales, comunicativas y el respeto a la voluntad del enfermo, están modificando este ‘sagrado’ vínculo entre paciente y profesional”, comenta al respecto el padre de la iniciativa, que no es otro que el exsecretario general y actual presidente de honor de CESMPatricio Martínez, quien añade acto seguido que “no se trata de algo formal o meramente abstracto, ya que está demostrado que la comunicación entre ambos actores es un elemento terapéutico e primer orden”.

Entre las principales perturbaciones de esa relación, Martínez destaca la derivada de la revolución informática, que ofrece indudables ventajas pero conlleva también efectos perversos, como “esa pantalla que a menudo media y separa a médico y paciente” o la despersonalización de los diagnósticos y tratamientos por video-conferencia.

Durante su intervención el XII Congreso del sindicato, este psiquiatra recordó e hizo suyo el criterio del bioeticista norteamericano Mark Siegler, para quien “hoy estamos en la era de la ‘medicina gestionada’, en donde los médicos y los paciente estamos subordinados a las decisiones de político-burócratas y gestores que gobiernan la sanidad pese a no haberse puesto la bata ni un solo día”.
De ‘enfermo’ a ‘cliente’

“De forma sutil -añada por su parte Martínez- el político-burócrata, los tecnócratas y los gestores administrativos, han ido modificando la denominación del sujeto enfermo, sin que los médicos nos percatáramos de la importancia de estas modificaciones tan sibilinas. Y así pasamos de ‘paciente’ a ‘enfermo’, de enfermo a ‘usuario’ y actualmente de usuario a ‘cliente’… De  lo que se concluye que el cliente siempre tiene la razón. Por primera vez el médico propone y el enfermo dispone”.

Complicidad

La posición defendida por Martínez y refrendado por el sindicato es que “ha llegado la hora de buscar la complicidad de nuestros enfermos y defender el protagonismo del acto médico en el binomio inseparable de médico-paciente en el cual el médico aporta su conocimiento y el enfermo deposita en el médico y la Medicina su confianza, los auténticos protagonistas del acto médico”.

Para que la relación médico-paciente sea declarada Bien Inmaterial de la Humanidad, es condición necesaria que el Gobierno español se lo proponga así a la UNESCO.

La tarea no es por tanto sencilla. No obstante, Patricio Martínez ya parece tener el sí mayoritario de los médicos. Su sindicato, mayoritario en la sanidad española, le apoya, y también lo ha hecho ya la Organización Médica Colegial (OMC). Serafín Romero, vicepresidente de esta última entidad, que agrupa a todos los colegios médicos, ha dejado claro que “la relación médico-paciente es un bien intangible y también algo que sobrepasa las fronteras”.