miércoles, 4 de mayo de 2016

El papel de las variantes genéticas de significado desconocido en los genes BRCA, reto destacado para la investigación oncológica

Aproximadamente el 7 % de los cánceres de mama y entre el 11 y el 15 % de los cánceres de ovario se asocian a una predisposición hereditaria que en un porcentaje considerable está relacionada con los genes BRCA1 y BRCA2. El avance en la investigación frente a estos tipos de cáncer ha tenido como resultado el desarrollo de nuevos tratamientos como la primera terapia personalizada en cáncer de ovario, indicada en tumores con mutación del gen BRCA.

Sin embargo, en la determinación de estas mutaciones, los especialistas pueden encontrar variantes genéticas de significado incierto en estos genes, cuyo papel es aún una incógnita. “Quizá sea uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos, ya que es un resultado no informativo que supone un problema importante a la hora de ofrecer consejo genético a las pacientes. Hasta hace pocos años había poca información disponible para el manejo de estas variantes, pero en la última década han surgido multitud de herramientas que nos permiten ‘enfrentarnos’ a las variantes de significado desconocido. En una población bien caracterizada como la nuestra, estas herramientas nos permiten reducir el porcentaje de variantes de significado desconocido a no más de un 10%”, aseguró la Dra. Ana Osorio, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO),durante el Workshop ‘Análisis de variantes en BRCA y sus implicaciones clínicas’ organizado recientemente por la compañía biofarmacéutica AstraZeneca en Madrid.

“Encontrar una variante sin identificar significa que hay un cambio en alguno de los genes que estudiamos, en este caso BRCA1 y 2 y que hemos encontrado un cambio que, a día de hoy, nadie sabe qué impacto puede tener en cuanto al riesgo o a la posibilidad de respuesta al tratamiento”, señala el Dr. Pedro Pérez Segura, del servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. En este sentido, los expertos apuntan como uno de los retos más importantes la reclasificación de estas alteraciones de tal manera que el número o porcentaje de variantes sin clasificar sea lo más pequeño posible. “Reclasificar estas variantes desconocidas significaría que sabemos qué impacto tiene el resto de variantes en el riesgo del cáncer y en el manejo del tratamiento”, afirma el Dr. Pérez Segura.

Determinación de mutaciones BRCA1 y 2
La determinación de la mutación en los genes BRCA 1 y 2 tiene un papel fundamental en el manejo de las pacientes con estos tumores. Por un lado, tiene una utilidad preventiva, “en el sentido de conocer si la paciente tiene un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de mama u ovario y determinar medidas de prevención”, señala el Dr. Pérez Segura. Por otro lado y según la Dra. Osorio, “este estudio genético ayuda a tomar una decisión sobre el tipo de cirugía que se debe realizar –cirugía profiláctica en el caso de que el resultado confirme la mutación–. La determinación de esta mutación abre también la posibilidad de utilizar un tratamiento concreto como puede ser olaparib en el caso del cáncer de ovario”.

Para implementar al máximo la utilidad de la determinación genética es fundamental contar con estos resultados en el momento adecuado. “Es conveniente realizar el test en el momento del diagnóstico o, en el caso del cáncer de ovario, cuando la enfermedad ha avanzado y está en tratamiento con platino con la intención de saber si va a ser candidata a usar  fármacos específicos como olaparib en el tratamiento de mantenimiento”, afirma el Dr. Pérez Segura.