martes, 17 de mayo de 2016

El Observatorio de la Hepatitis C propone una mayor coordinación de los agentes implicados en la atención a los pacientes

 El Observatorio de la Hepatitis C presenta ‘La hepatitis C en España: Reflexiones con una visión multidisciplinar’, un informe que recoge una serie de recomendaciones para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de esta enfermedad. Elaborado por un equipo multidisciplinar de profesionales con experiencia en el área de la hepatitis C, este documento nace como punto de partida para establecer vías de colaboración entre los diferentes agentes implicados en el cuidado a las personas con hepatitis C y promover una atención centrada en el paciente.
Según el informe del Observatorio de la Hepatitis C, en la actualidad la atención a los pacientes con hepatitis C podría ser optimizada en la mayoría de las comunidades autónomas. Tal y como señala Antonio Bernal, miembro de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH) y del Observatorio de la Hepatitis C, “en el último año y medio la perspectiva de los pacientes con hepatitis C ha cambiado radicalmente. Nos encontramos en el momento ideal para establecer unos protocolos de actuación más allá del tratamiento que, además de determinar el rol de cada agente y la relación entre ellos, sitúen a los pacientes de hepatitis C en el centro de todas las acciones”.
Desaparición de la cronicidad gracias a los nuevos tratamientos
Los nuevos Antivirales de Acción Directa son capaces de eliminar de forma sostenida la replicación viral en el 85-100% de los casos. Sin embargo, como se contempla en ‘La hepatitis C en España: Reflexiones con una visión multidisciplinar’, los pacientes curados deben seguir un protocolo definido específicamente para ellos, y ser conscientes del posible riesgo de reinfección y de cómo evitarlo.
En los próximos años se prevé que estos nuevos tratamientos transformen la evolución actual de la enfermedad: entre el 75%-85% de los pacientes no eliminan el virus y desarrollan una hepatitis C crónica que, de no controlarse adecuadamente, puede progresar a estadios más graves. “La llegada de los nuevos Antivirales de Acción Directa (AAD) nos presenta un horizonte en el que, si se establecen pautas para un diagnóstico precoz y un tratamiento efectivo, los pacientes serán tratados cuando su nivel de daño hepático sea mínimo y no requerirán ningún tipo de seguimiento”, explica la doctoraMarina Berenguer, hepatóloga del servicio de Digestivo del Hospital Universitario La Fe y miembro del Observatorio de la Hepatitis C.
Prevención: más allá de evitar la transmisión
En España siete de cada diez personas infectadas por el virus de la hepatitis C lo desconocen y pueden convertirse así en fuentes de transmisión involuntarias. Por este motivo, el informe incide en la necesidad de la detección precoz para evitar tanto las transmisiones como el avance de la enfermedad a medio y largo plazo. Para reducir la incidencia de la hepatitis C, el Observatorio de la Hepatitis C reflexiona acerca de poner en marcha campañas de información adaptadas a distintos segmentos de la sociedad incluyendo a aquellos profesionales cuya labor pueda implicar algún riesgo de infección para ellos o sus clientes. Así, peluqueros, esteticistas o tatuadores también deben conocer qué es y cómo se transmite la hepatitis C para evitar transmisiones.
Otra faceta de la prevención está dirigida a promover el diagnóstico en poblaciones prioritarias y debe desarrollarse a través de cribados con el objetivo de que las personas con VHC puedan empezar el tratamiento lo antes posible. Uno de los retos de la prevención pasa por evitar la reinfección de las personas curadas: “los hepatólogos tenemos un rol importante en esta tarea: el de informar a los pacientes curados de los riesgos y las consecuencias de las reinfecciones”, apunta la doctora Marina Berenguer.
En el terreno del tratamiento, si bien en los últimos años se han producido grandes avances como resultado de los nuevos medicamentos contra el VHC, este informe defiende la importancia de seguir trabajando para la elección del mejor tratamiento para cada paciente y el fomento de la adherencia. En este sentido, Antonio Bernal señala que “el paciente tiene un rol crucial en el cumplimiento del tratamiento, con la ayuda de otros profesionales como el personal de enfermería, el farmacéutico hospitalario y las organizaciones de pacientes, que pueden realizar funciones de apoyo, recordatorio y vigilancia”.