miércoles, 25 de mayo de 2016

El estudio científico ANIBES profundiza en la cuantificación de la ingesta diaria de agua en la población española


·         Este nuevo estudio, publicado en la revista científica Nutrients, muestra la variedad de alimentos y bebidas que aportan agua en la ingesta de este “nutriente esencial” en la alimentación diaria de los españoles

·         Se necesitan más estudios que analicen la ingesta de agua,  durante todas las épocas del año, para conocer los patrones de ingesta que se siguen en España

·         Las recomendaciones de ingesta de agua de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en 2010, establecidas en 2,5 litros para los hombres y 2 litros para las mujeres (cantidad que se ve incrementada según condiciones fisiológicas, práctica de actividad física y condiciones ambientales de temperatura y humedad relativa), son difíciles de determinar solo a partir de los registros de consumo de alimentos y bebidas

La revista científica Nutrients acaba de publicar la investigación ‘Hábitos de consumo de bebidas y su asociación con la ingesta total de agua y de energía en la población española: resultados del estudio científico ANIBES’. Éste es un nuevo avance dentro de esta encuesta sobre datos antropométricos, ingesta de macronutrientes y micronutrientes y sus fuentes, así como el nivel de actividad física y datos socioeconómicos de la población, que ha sido coordinada por la Fundación Española de Nutrición (FEN).

Este nuevo trabajo, dentro del estudio científico ANIBES, ha tenido como objetivo cuantificar la ingesta total de agua y otras bebidas, así como profundizar en la asociación entre los tipos de bebida consumida y la ingesta de energía. También se ha estudiado el consumo de líquido de acuerdo con la hora y el día de la semana, la asociación entre variedad de bebidas e incremento de ingesta de líquidos, así como el cumplimiento de las ingestas de referencia actuales, según edad y sexo.

Ingesta y  valores de referencia

“La evidencia científica reconoce que el consumo adecuado de bebidas depende de cada individuo y de sus diferentes necesidades de agua según sus condiciones de salud, metabolismo y factores ambientales, como la temperatura y la humedad, así como factores individuales, tales como la edad, la masa y grasa corporales y el nivel de actividad física. Pero además, la ingesta de agua también depende de toda la alimentación en su conjunto, incluyendo el agua contenida en los alimentos”, señala el Prof. Dr. Lluìs Serra-Majem, Presidente de la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN), Presidente de la Academia Española de la Nutrición (AEN), Director del Instituto de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias y Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.  “En este sentido, la población masculina consumió 1,7 litros/día, aproximadamente un 33% menos de las recomendaciones establecidas, y las mujeres 1,6 litros/día, cerca de un 21% menos de lo recomendado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que establece  2,5 litros para los hombres y 2 litros para las mujeres”.


“Teniendo en cuenta que la ingesta media de energía en el estudio científico ANIBES fue de 1.809 kcal/día, la contribución relativa por parte de las bebidas fue del 12%”, indica el prof. Dr. Lluìs Serra-Majem. “Esta cifra es cercana a la propuesta tanto por la EFSA como por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indican que la ingesta de energía procedente de las bebidas debe ser igual o inferior al 10%”.

En lo que se refiere a la bebida consumida con mayor frecuencia, “el estudio científico indica que ésta fue el agua, seguida de la leche, tanto en hombres como en mujeres”, explica el Prof. Dr. Serra-Majem. “En la población masculina, a estas bebidas le siguen, en orden decreciente, las bebidas alcohólicas, los refrescos con azúcares y las bebidas calientes. En la población femenina, tras el agua y la leche se encuentran, en este orden, las bebidas calientes, los refrescos con azúcares y las bebidas alcohólicas”.

Diferencias a lo largo del día

Por otro lado, “según se refleja en el estudio científico ANIBES, de la misma forma que la contribución a la ingesta de agua proveniente de los alimentos se incrementa con la edad debido a que los grupos de edad más jóvenes consumen menos frutas y verduras, ricas en agua, el aporte de agua de las bebidas se ve reducido en los adultos y los adultos mayores”, subraya el Prof. Dr. Serra-Majem.

Además, concluye que “el patrón de ingesta de bebidas de la población representativa motivo de estudio es desigual a lo largo del día, concentrándose a la hora de la comida, sin diferencias significativas entre los diferentes grupos de edad y sexo”.