domingo, 15 de mayo de 2016

Alergia a abejas y avispas: un problema que tiene solución

Con la llegada de la primavera y la subida de las temperaturas empiezan a aparecer por nuestras ciudades las abejas y las avispas. Habitualmente las picaduras de abejas o avispas no ocasionan más que las molestias que todos conocemos, sin embargo en las personas que son alérgicas pueden provocar reacciones de suma gravedad. En el reciente congreso de SEMERGEN Andalucía (Sociedad española de médicos de Atención Primaria, sección Andalucía) que tuvo lugar esta semana en Chiclana se ha celebrado una mesa redonda en la que se ha abordado este problema.

Dentro de esta mesa redonda se presentaron los resultados de una encuesta realizada en Andalucía sobre la alergia a abejas y avispas y las reacciones que provocan sus picaduras. Se encuestaron 399 médicos que desarrollan su labor profesional en Atención Primaria. Según el Dr. José Antonio Quintano, coordinador nacional del grupo de Respiratorio de SEMERGEN, "la encuesta evidenció falta de formación sobre esta patología, algo comprensible dada la baja prevalencia de la alergia a abejas o avispas, si bien es importante corregir este déficit ya que los pacientes afectados pueden sufrir reacciones muy graves".

Por su parte,  Dr. Francisco Moreno, de la Clínica Lobatón de Cádiz, ahondaba en el hecho de la gravedad de las reacciones: "Según los estudios epidemiológicos, en Andalucía podría haber entre 67.000 y 277.000 personas alérgicas a los venenos de estos insectos y se estima que hasta 4 de estas personas podrían fallecer cada año como consecuencia de la picadura de una abeja o de una avispa". El Dr. Moreno también insistió en la existencia de un tratamiento para estos pacientes, la vacunación con extractos purificados de veneno de abeja o avispa, "este tratamiento consigue tasas de eficacia por encima del 80%-90%, porcentajes de eficacia realmente altos. El paciente se cura de su alergia y sabemos que los efectos conseguidos se mantienen como mínimo 7 años después de haber interrumpido el tratamiento. Esto supone un cambio radical en la vida del paciente, ya que el hecho de evitar las picaduras  condiciona de forma muy importante las actividades al aire libre que el afectado puede llevar a cabo. En algunos casos puede llegar a suponer tener que abandonar un puesto de trabajo".

Moreno, insiste también en la necesidad de derivar de forma prioritaria a estos pacientes al especialista: "el diagnóstico de este tipo de paciente en las consultas de Alergia es fundamental para poder darle unas normas de evitación del alérgeno y proceder a la instauración del tratamiento con vacuna".

El Dr. Antonio Ramírez del Hospital Virgen Macarena de Sevilla abordó el tratamiento agudo de la reacción e insistió en la necesidad de administrar adrenalina al paciente que está sufriendo una anafilaxia, reacción alérgica grave que puede suponer una amenaza para la vida del paciente: "todavía se sigue administrando Urbasón como primera opción a los pacientes que sufren una reacción cuando el tratamiento de elección es la adrenalina intramuscular". También insistió en que los afectados por alergia a abejas y avispas "deben ir provistos de su medicación de rescate, existen autoinyectores de adrenalina que permiten que el paciente se administre una dosis de este fármaco de forma sencilla y segura".

Este comentario del Dr. Ramírez va en la misma línea que una campaña iniciada hace unas semanas en la plataforma www.change.org por el Dr. Carlos Sánchez Salguero del Hospital de Puerto Real en la que solicita la existencia de dos de estos autoinyectores en cada centro educativo. Esta medida aseguraría la atención  de niños que puedan sufrir una reacción anafiláctica en la escuela.

Datos y estudios
·       ·       De la misma forma, si la reacción persiste más de 24 horas, también debe consultarse a un especialista para que diagnostique una posible alergia y poder evitar una reacción más grave en el futuro.
Los estudios epidemiológicos consideran que entre un 0,8 y un 3,3% de la población general sufre una reacción sistémica o generalizada tras la picadura de un himenóptero (2).
·       Se estima que hasta 4 personas mueren en Andalucía cada año por la picadura de un insecto himenóptero (1)
·       El shock anafiláctico es la reacción más extrema que se puede sufrir como consecuencia de una picadura, se clasifica en 4 niveles distintos en función de la gravedad. El nivel 4 es el de mayor gravedad y se ven seriamente afectados los sistemas respiratorio y circulatorio, pudiendo ocasionar la muerte.
·       Una reacción local, en la zona de la picadura, de más de 10 cm de diámetro puede ser un indicio de alergia al veneno de himenópteros, por lo que se debe consultar a un especialista cuanto antes.
·       El único tratamiento que cura la alergia la veneno de himenópteros es la inmunoterapia específica, vacunas. Este tratamiento generalmente dura entre 3 y 5 años, aunque en algunos casos se recomienda continuar la vacunación durante un período más largo.
·       Una vez completado el tratamiento, más del 90% de los pacientes vacunados contra la alergia al veneno de himenópteros no vuelven a sufrir una reacción alérgica, o al menos no es una reacción que ponga en peligro la vida (3)
·       El tratamiento de elección de la reacción anafiláctica, independientemente de cuál sea la causa, es la adrenalina administrada de forma intramuscular. Los pacientes alérgicos a la picadura de himenópteros en riesgo de sufrir una anafilaxia deberían llevar siempre consigo un autoinyector de adrenalina (4)
·       Puede encontrar más información en www.alergiaabejasyavispas.com/
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