viernes, 29 de abril de 2016

Quirónsalud Marbella pone en marcha una Unidad Integral de la Obesidad

El objetivo de la nueva Unidad Integral de la Obesidad de Quirónsalud Marbella es aunar la labor de los distintos especialistas implicados en el tratamiento efectivo adecuado y personalizado de cada paciente con obesidad o sobrepeso, con el fin de ayudarles a reducir su peso, solucionar posibles patologías asociadas y mejorar su salud.
“Se ha demostrado que los tratamientos dietéticos en muchas ocasiones son insuficientes, pues se produce una recuperación del peso perdido en la mayoría de los pacientes pasado un tiempo, y no por falta de voluntad sino por un tratamiento incorrecto”, explica el doctor Andrés Sánchez Cantos, jefe del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Marbella. En la Unidad Integral de la Obesidad del centro hospitalario, ante cada caso se realiza una detallada valoración clínica, analítica y personal, proponiendo el tratamiento ideal personalizado. Durante el tratamiento, el paciente está acompañado por los especialistas de los distintos servicios implicados: digestivos, cirujanos, nutricionistas, endocrinos, psicólogos, etc.
El tratamiento de cada paciente dependerá de varios factores, aunque el más directo tiene que ver con su IMC (índice de masa corporal), que relaciona peso y talla. Se puede calcular dividiendo el peso en kg por el cuadrado de la talla en metros. Si el IMC es superior a 25, entramos en la barrera del sobrepeso. A partir de 30, comienzan los distintos grados de obesidad, lo que también supone un aumento del riesgo proporcional a sufrir enfermedades vinculantes.
-Técnicas avanzadas por vía endoscópica
Hospital Quirónsalud Marbella aplica una de las técnicas más novedosas y seguras del momento contra la obesidad, el Método Apollo. Según el doctor Andrés Sánchez Cantos, jefe del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Marbella, “es el método más seguro y eficaz existente actualmente. No ocasiona cicatrices ni grandes incisiones. Tras el tratamiento, el paciente recibe el alta hospitalaria en cuestión de 24 horas y recupera su vida normal en pocos días”. Se efectúa exclusivamente por vía endoscópica a través de la boca y sin necesidad de incisiones externas.
El Método Apollo consiste en poner unos pequeños puntos en la pared de la cavidad interna del estómago para reducir su capacidad. De esta forma, apunta el doctor Alfonso Alcalde, digestivo especialista de la Unidad Integral de la Obesidad, “el paciente reduce la ingesta de alimentos de forma natural y experimenta una mayor saciedad y una menor sensación de hambre. Con el Método Apollo la reducción de peso es sostenida y progresiva y, unido a un programa de dieta y ejercicio tradicional, el paciente consigue bajar hasta un 200% más de peso que con los métodos tradicionales”.
Por otro lado, además del adelgazamiento, “la aplicación de esta técnica permite la reducción de la presión arterial alta y el colesterol y sirve de freno al riesgo de sufrir enfermedades coronarias y diabetes tipo II. También disminuyen los dolores osteo-articulares propios de la obesidad”, añade el doctor Alcalde.
-Cirugía laparoscópica
En el caso de la cirugía bariátrica, indicada en pacientes con un índice de masa corporal (IMC) de más de 40 o cuando es inferior pero hay enfermedades asociadas, se practica por laparoscopia, lo que aumenta la seguridad del paciente y disminuye las complicaciones y molestias postoperatorias. Estas técnicas son efectivas por el doctor Rafael Ruiz Orellana, jefe del servicio de cirugía general y del aparato digestivo, y su equipo. Pueden ser restrictivas, como la gastrectomía tubular, en la que se reduce el estómago; malabsortiva, con el cruce duodenal o la derivación biliopancreática; o una combinación de ambas, como en el caso del bypass gástrico, en la que además de reducir el estómago, se realiza un bypass intestinal.
-Tratamiento nutricional
El abordaje del tratamiento de la obesidad, sea cual fuere, debe llevar aparejado un control nutricional cuyos objetivos aspiren a alcanzar una serie de logros globales, tanto a corto como a largo plazo. “A corto plazo”, apunta Jimena Abilés, nutricionista de Quirónsalud Marbella, “hay que adaptar al paciente a las limitaciones para la ingesta de alimentos sólidos como consecuencia de los cambios en la anatomía del tracto digestivo que origine la cirugía. Por lo que se adecuará y personalizará la dieta a cada fase de transición hasta alcanzar una dieta normal. A largo plazo, lo importante es centrarse en una educación alimentaria que destierre errores y hábitos de alimentación inadecuados y fomente nuevos estilos de vida que consigan una pérdida de peso mantenida en el tiempo para asegurar el éxito del tratamiento”.