jueves, 28 de abril de 2016

Los expertos recomiendan incorporar nuevos alimentos saludables, como el cacao, a la dieta mediterránea



La dieta mediterránea está considerada una de las más saludables, variadas y equilibradas. Ha ido pasando de generación en generación y evolucionando con la incorporación de nuevos alimentos, pero siempre manteniendo las características que la convierten en un modelo de vida saludable. Éste es uno de los temas ‘estrella’ del XI Congreso Internacional de la Dieta Mediterránea que ha contado con expertos de todo el mundo: la introducción de nuevos alimentos, como el cacao, por sus propiedades beneficiosas sobre la salud.

“El cacao no es un alimento propio de la dieta mediterránea, pero puede incorporarse a nuestra dieta por los numerosos efectos que sus nutrientes ejercen sobre la salud. Entre los compuestos naturales que contiene destacan los polifenoles, que tienen interesantes efectos antioxidantes y antiinflamatorios sobre el sistema cardiovascular”, explica el Dr. Ramon Estruchpresidente del Congreso de la Dieta Mediterránea y del comité científico del Observatorio del Cacao, consultor sénior en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic y Profesor Asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.
                                                       
Los polifenoles del cacao producen efectos vasodilatadores que favorecen el control de la tensión arterial, incrementan la sensibilidad a la insulina que mejora el metabolismo de la glucosa, mejoran el perfil lipídico y reducen la función y actividad de las plaquetas, además de tener un potente efecto antiinflamatorio “algo muy importante, porque la inflamación es la base de muchas enfermedades crónicas. A mayor cantidad de polifenoles, mayor protección frente a enfermedades cardiovasculares, cáncer, deterioro cognitivo,…”. Y el cacao tiene una elevada cantidad de polifenoles y puede llegar a contener de 10 a 50 mg de polifenoles totales por gramo. 


Según el Dr. Estruch“el cacao es muy rico en un tipo específico de polifenoles, los flavonoides. Y, dentro de los flavonoides, los flavanoles son los encargados de estimular la producción del óxido nítrico en las arterias, una enzima que dilata los vasos sanguíneos, con lo que mejora la circulación y reduce la presión arterial”. 

De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria reconoce como alegación de salud el papel del cacao en el mantenimiento de la elasticidad de los vasos sanguíneos y, por tanto, su utilidad en la prevención de la hipertensión.   


Nuevos datos científicos corroboran los beneficios del cacao

En el XI Congreso Internacional de la Dieta Mediterránea han intervenido expertos nacionales y extranjeros que han aportado nuevos datos sobre las propiedades que hacen del cacao un candidato ideal para entrar a formar parte de la nueva dieta mediterránea.

Entre ellos, el Dr. Peter Hollman, Profesor del Departamento de Nutrición Humana de la Universidad deWageningen (Holanda). “A partir de estudios prospectivos (epidemiológicos), existen evidencias sobre una asociación inversa entre el cacao y la enfermedad cardiovascular. Además, ensayos clínicos han establecido que el cacao podría reducir la presión arterial, mejorar la función vascular medida mediante el grado de dilatación arterial mediada por flujo y reducir la resistencia a la insulina”. De hecho, durante el Congreso el doctor ha presentado un meta-análisis de ensayos clínicos acerca de los efectos del cacao sobre estos tres puntos1. 

Este meta-análisis incluyó un total de 42 ensayos controlados aleatorios (ECA) a partir de las bases de datos Medline, Embase y Cochrane sobre chocolate, cacao o flavan-3-oles, con un total de 1.297 participantes. Según este meta-análisis, el chocolate y el cacao mejoraban la resistencia a la insulina debido a las significativas reducciones del nivel de insulina en suero. Además, la disfunción endotelial –una de las primeras manifestaciones de la arteriosclerosis y la enfermedad cardiovascular- medida mediante el grado de dilatación arterial mediada por flujo mejoró tras ingestas agudas o crónicas de cacao.

También observaron una reducción de las presiones arteriales diastólica y media, además de cambios significativos en las concentraciones plasmáticas del HDL –colesterol beneficioso- y LDL –colesterol perjudicial-. El chocolate y el cacao mejoraron la dilatación vascular mediada por flujo independientemente de la dosis consumida, aunque las dosis mayores de 50 mg de epicatequina, un tipo concreto de polifenoles muy abundante en el cacao, se tradujeron en mayores efectos en las presiones arteriales sistólica (el valor máximo) y diastólica (el valor mínimo).